Leemé

jueves, 30 de noviembre de 2017

Romeo vende




18-12-16. Antes, en casa, habíamos seleccionado los juguetes y decidido el precio de cada uno. Una mesa en la calle frente a su antigua escuelita que ese día hacía mercadillo navideño. Colocamos los juguetes con su precio correspondiente y nos pusimos a cantar villancicos. Cuando se acercaba alguien gritábamos: ¡mercadillo, mercadillo de juguetes! Los que nos oían se nos quedaban mirando. Algunos pasaban de largo, otros se detenían un ratito y otros compraban. Poco a poco Romeo se fue animando, a pesar de que al principio le daba vergüenza. La idea había sido mía atendiendo a una demanda suya: quería ganar dinero. Finalmente se hizo con su tenderete. Se le acumularon los compradores. No daba abasto repensando los precios, que los lotes se habían desbaratado. A veces me daban ganas de salir corriendo al escuchar el precio desorbitado que les ponía. Pero ante mi sorpresa, lo vendía. No vendió todo, pero se fue tan contento con sus ocho euros.  Quizás también te pueda interesar: 

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