Leemé

jueves, 29 de septiembre de 2011

Romeo pasa la tarde con la abuela

Desde hace quince días he fijado una tarde a la semana para que mi madre se quede con Romeo. Cuatro horas para mí, un regalo, para hacer lo que yo quiera. El primer día pensé que le estaba quitando horas a Romeo de estar conmigo, que no satisfacía así su necesidad de estar conmigo y bueno, si seguía comiéndome la cabeza, me dije, iba a acabar sintiéndome culpable. Pero no me quería sentir culpable de una cosa que había decidido yo y sólo yo. Así es que pensé que si el cuerpo me pedía desde hacía días tiempo para mí, mi cuerpo iba a estar mejor y así ese "cuerpo mío mejor" albergaría aún mejor a Romeo cuando me necesitara. Total que menos mal que poco a poco los primeros pensamientos se fueron disipando, porque si no en vez de la llamada a media tarde para ver qué tal, me hubiese presentado en casa de mis padres directamente. Por si fuera poco también repasé mentalmente las instrucciones que le había escrito a mi madre en el Libro de Romeo. Por todas estas ideas que se me venían a la cabeza fue una tarde rara. Sin embargo para Romeo parace ser que fue una tarde muy divertida: pajaritos que dan las horas, música en las rodillas del abuelo, cuadros llenos de fruta como la que mamá te prepara en papilla, volteos en la colchoneta de yoga de la tía, merienda en la cocina amarilla... Cuando me vio fue entresueños porque venía medio dormido, poniendo fin así a su tarde, porque como me dijo una amiga, era su experiencia y no puedo controlar todas sus experiencias, que en educación, dice, es mejor no querer abarcarlo todo. Lo importante es que Romeo regresó de la casa de los relojes y los cuadros feliz y que yo también lo era.

2 comentarios:

Isa dijo...

Me parece una idea genial, y creo que lo tenias que haber hecho antes, por ti y por el. Por ti porque como bien dices, necesitamos un tiempo para nosotras y eso no significa que se lo estemos robando a ellos. Porque a Romeo le estas dando la oportunidad de pasar tiempo con sus abuelos, de relacionarse con ellos sin que tu estes presente. El y los abuelos te lo agradeceran algun dia. Que dificil es esto, verdad?? Pero creo que no lo estamos haciendo tan mal, amiga!!
Un beso fuerte

Macarena dijo...

Gracias por tu comentario Isa, qué ilusión!!! No lo había visto de esa manera, desde el punto de vista de ellos (los abuelos) pero tienes toda la razón: tiempo con los abuelos sin que yo esté presente. ¿Cómo va tu family???? Múá