Leemé

viernes, 18 de noviembre de 2011

Romeo canta

Cuando estaba embarazada me regalaron un libro precioso que me iba abriendo puertitas para encontrarme con el niño que se estaba haciendo dentro de mi. Una de esas puertas era la música. En el libro sugerían escuchar una melodía que me gustara mucho todos los días: bailar con ella, relajarme, acariciarme la barriga... Para el parto mi deseo era que Romeo naciera al son de esa melodía, El vals de Amélie. No pudo ser, pero sí que la escuchamos en las contracciones. Una amiga me dijo que le pusiera cascos a mi barriga mientras iba en el metro y así hice algún día. Además todos los días le cantaba al niño que se estaba haciendo dentro de mí una canción de Jorge Drexler que me encanta, Todo se transforma. Desde el principio he querido que siempre que esté Romeo en casa suene música por doquier. (Yo que nunca ponía música antes). En los viajes hemos notado que la música le relaja un montón; se queda muy atento escuchando y si estaba protestando se calla. En casa muchas veces ocurre lo mismo. Un día delante de él me puse a hacer movimientos con las manos como si estuviera dirigiendo una orquesta y al ratito me estaba imitando. Creo que estábamos escuchando la Quinta Sinfonía de Beethoven. Desde entonces siempre que la escucha lo hace. Además su abuelo se la pone también muchas veces porque le gusta y le gusta ver a su nieto hacer dicha mueca. Así es que ahora es el abuelo Tatatachán. Entremedias de esta historia musical Romeo empezó también a bailar moviendo la cabeza hacia arriba cuando estaba tumbado boca abajo y más tarde la cadera de un lado a otro cuando consiguió sentarse. Por la mañana siempre escuchamos hablar en la radio y cuando entremedias de las tertulias hay publicidad con música a Romeo se le enciende el dispositivo y empieza a bailar. Bailar, tocar la batuta, y ahora además ¡canta! Sí, desde hace un mes o así Romeo también canta. Oooohhh, dice, como si estuviera tarareando una canción que no me acuerdo cuál era que cantaba su madre, o sea yo, un día. (Yo que nunca había cantado antes).

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