Leemé

viernes, 17 de febrero de 2012

Romeo anda

¿Te ha cambiado mucho la vida? Me preguntó ayer una mamá amiga. Me quedé un instante pensando y le contesté: pues la verdad es que no. Sin embargo hoy la he vuelto a ver y le he dicho: creo que sí, que me está empezando a cambiar la vida. Mi mirada ya no cae tan baja como antes, cae baja, pero casi un metro más arriba que antes, lo que mide Romeo. Mis movimientos para evitar accidentes o roturas de cosas son más rápidos. No le tengo que poner un pantalón para casa y otro para salir. Mi espalda creo que a partir de ahora va a sufrir menos y ya empiezo a pensar en una vida vertical con Romeo más que horizontal. Definitivamente Romeo se ha soltado, como dicen por ahí (se ha soltado, está con los dientes... frases que se dicen por ahí). Ha sido una evolución preciosa ver cómo de empezar a darse la vuelta, siguió el arrastrarse, el sentarse, el arrastre de “trinchera” (como lo llama otra mamá amiga), el gateo, el levantarse, el sujetarse de pie solito (hacer “piesolismo” lo llamábamos nosotros), dar tres pasitos seguidos hasta caerse... Y desde hace dos días ya se puede decir que anda. Justo el día después de haber cumplido diecisiete meses, justo a los dos días de reincorporarme al trabajo del Cine, justo ahora porque él ha decidido que así sea. Ayer le veía en el parque andando solo y hoy entrando en casa por su propio pie... y de nuevo me viene esa frase a la cabeza de: me parece mentira, si hace nada... Otra frase de esas que se dicen por ahí.

No hay comentarios: