Es mi directora favorita. Me gustan todas las películas que ha hecho. Algunas más que otras, pero en general todas me gustan por algo. Por ejemplo, el otro día volví a ver Nieva en Benidorm, que a parte del título y de las cositas coixetanas que tiene, la historia (sin tener en cuenta que forma parte del retrato de la ciudad) no me seduce demasiado. Sin embargo, volví a descubrir que el cuadro que pinta del lugar me encanta. Me parece una preciosidad por los encuadres, la luz, los momentos, los personajes…
Hace poco pensé que ella y yo tenemos muchas cosas en común y es por esto por lo que la dedico esta entrada. Por ejemplo, en cuanto a la comida le gusta el queso y las anchoas; el socarrat de la paella; la combinación de Roquefort, nuez y endivias; metía la mano en la masa de croquetas crudas de su madre; es incapaz de entrar en un supermercado y no comprar una bolsa de patatas fritas de un sabor nuevo; le gusta más el pescado que la carne.
Le gustan mucho las lavanderías como a mí. Me parece un lugar mágico y muy sugerente.
Le gustan las bolas de nieve, esos souvenirs que sirven para nevar encima de lo que tenga la bola dentro: un muñequito, una ciudad… Yo tengo una pequeña colección. La de ella debe ser inmensa. Por cierto, Isabel, si algún día lees esto que sepas que tengo guardada una pequeñita para regalarte cuando te vuelva a ver.
Tiene un podcast donde habló una vez de días especiales. Yo tengo en mi web un apartado sobre lo mismo.
Su abuela era taquillera de cine. Mi tía abuela también.
Cree que el mundo es un espacio único donde no hay fronteras. Se siente ciudadana del mundo y no cree que por rodar en un lugar u otro la película deba tener relación con la cultura u otra cosa de ese lugar.
Piensa que el turismo está destrozando muchos sitios. Prefiere los extrarradios o las calles normales de una ciudad a los lugares con mucho monumento.
Piensa que el cine es otro lenguaje artístico como la literatura y que por ello si adapta una obra no se tiene por qué ceñir a la misma, pues estaría creando otra obra diferente.
Le gusta hacer collages, como a mí.
De pequeña la tacharon de empollona.
Su hija se llama Zoe que es un nombre que me gusta mucho.
Le gusta mucho Japón. Yo fui de viaje de novios allí.
Usa flequillo. Como yo durante muchos años.
Gracias por existir, Isabel.
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