martes, 7 de abril de 2026

Maneras de hablar

 


Usando el mismo lenguaje dos personas se pueden malentender, pues además de las palabras está la forma en que se construyen las frases, la entonación, los gestos... Con los latinoamericanos lo llevo observando desde hace tiempo. A veces les tengo que decir que me repitan porque no les entiendo. Otras, aunque me sorprenda la manera que tienen de decir según qué cosas, después de tantos años de escucharlos, me lo sé y puedo continuar la conversación. Como, por ejemplo, cuando en el Cine me dicen: ¿me regalas una Coca-Cola? El otro día no me entendí con unas catalanas. Creo que fue el tono con el que yo pronunciaba la palabra “curas” con una “s” más parecida a la “j”, quizás.  Entendieron cura de iglesia en lugar de cura hospitalaria.

Otras veces, la relación que se tenga con quien nos comunicamos interviene en la comunicación. Mi madre me dijo un día que tenía una entrevista en lugar de decir que tenía una cita para que la asesoraran del banco. Por más que le preguntaba acerca de dicha entrevista no conseguía entender a qué se refería. Finalmente, tras muchos vericuetos, logré averiguarlo y me pregunté: ¿por qué me habrá dicho entrevista en lugar de cita? Creo que quería dar importancia al momento para cancelarme un plan como ha hecho otras veces, que para mi madre el trabajo, y por tanto todas sus palabras derivadas, son sagradas.

En el pueblo de mi padre usan mucho la palabra “fatiga” para denominar el apuro, la vergüenza que se pasa en ciertos momentos o situaciones. Me costó años entenderlo. Querría acordarme de más palabras o expresiones del pueblo, porque hay más, pero ahora no caigo. Tía María, si estás por ahí, ¿me puedes recordar alguna palabra que no hayas usado en Madrid, pero sí uses en Arahal?

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