lunes, 13 de abril de 2026

Ventajas de padres



Hace poco hablaba con mi hijo de ventajas de las que se beneficia por tener un padre que trabaja como asesor de viajes y una madre que trabaja en un cine: viajes y pelis a cascoporro. Le comenté que en mi caso cuando era niña tenía todos los folios y bolígrafos que quisiera. Además de poder estar con mis padres casi todo el periodo vacacional de verano, Semana Santa y Navidades.

Ahora, de adulta, veo otra ventaja que a veces se me ha vuelto en contra, pero que poco a poco voy consiguiendo aceptar: mis padres no quieren que les enseñe nada, que les haga nada. Han sido profesores, tienen alma de profesores, viven como profesores y tienen dificultad en recibir enseñanzas de ciertas personas. A lo largo de mi vida se ha repetido mucho la situación de quedarme estupefacta con cosas que me menciona mi madre como si las hubiera oído por primera vez, cuando es algo que yo le había contado antes.

Recordarles que ahora que están jubilados pueden ir a los museos en día de diario que habrá menos gente. Y luego escuchar sus quejas cuando no han podido ver el cuadro que querían en El Museo del Prado porque estaba llenísimo.

Tampoco admiten que les ayude con cuestiones domésticas (médicos, recibos, suministros, reparaciones…). Ni siquiera con cosas de las que ellos son menos duchos que yo.

Así es que una ventaja de haber tenido unos padres profesores es que no tengo que estar pendientes de sus cosas, no les tengo que solucionar problemas… Aunque mi necesidad humana de ayudar y mi instinto de acordarme de ellos me sabotee de vez en cuando y me entristezca cuando siento que no puedo satisfacer esa necesidad.

Otra ventaja que no veía como tal de niña ha sido visitar con ellos muchos museos e iglesias. Mi madre me lo dijo hace poco, que gracias también a su profesión me habían llevado a muchos sitios. Pienso que las personas no son sólo profesiones con patas y por eso me gusta más pensar que fue su curiosidad la que hacía que me llevaran a muchos sitios. Nosotros no somos profesores y llevamos a nuestro hijo a muchos sitios.

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