Leemé

viernes, 25 de enero de 2013

FEBRERO


-Primer domingo:

Perafita (Barcelona-Cataluña): La Candelaria. Caballos y sardanas.

-1:

Granada (Andalucía): San Cecilio. Se celebra una solemne función religiosa en la Abadía con una ofrenda de flores de tela que se presenta a San Cecilio en nombre de la ciudad y de su Reino. Tortilla del Sacromonte para la Corporación y autoridades y romería para la gente de a pie.

Alhama de Granada (Granada-Andalucía): La Candelaria. Hogueras y recitado de copias.

Bembibre (León-Castilla León): Festival de Exaltación del Botillo. Este festival nació en 1973 durante la celebración de la Salida del Santo, una procesión que tiene lugar cada siete años en la que se baja el Santo Ecce Homo desde su santuario hasta la iglesia parroquial. Durante la semana se celebran diversos actos culturales culminando con la disertación del Mantenedor, el fallo del concurso periodístico y la tradicional Cena a la que acuden representantes de las instituciones.

Villamanta (Madrid): San Blas. Entrada de los quintos con la leña.

Bocairent (Castellón-Comunidad Valenciana): Sant Blai, Moros y Cristianos. Los actos más vistosos y tradicionales son las denominadas entradas, en las que las distintas comparsas de cada bando lucen sus más espectaculares atuendos en un desfile con sabor marcial y festivo donde no faltan carrozas, caballos, pólvora, música y otros espectaculares escenificaciones llenas de color. Características son también los atronadores disparos de arcabucería.

-1-2:

Cáceres y Almendralejo: Son fiestas ancestrales donde se combinan lo lúdico y lo religioso. En Cáceres, culminan con la procesión de la Virgen de las Candelas por las calles del centro histórico. Dicen que si llega a la iglesia sin que se apague la vela que sostiene, los rigores invernales habrán concluido. En Almendralejo se queman Pantarujas o Peleles, que son la representación del mal, mientras se degustan migas y sardinas asadas.

-1-3:

El Vellón (Madrid): San Blas: fiesta de los quintos con actos religiosos, actuaciones musicales, subasta de rosquillas.

Pelayos de la Presa (Madrid): San Blas.

-2:

Candelario: La Candelaria. Llevan a la virgen en procesión por el pueblo. Si llega con vela apagada mal año. Se subastan las cosas que se ofrece a la Virgen. El dinero para la iglesia.

Gualchos (Granada-Andalucía): La Candelaria con merienda en el campo y recogida de palmitos.

Feria (Badajoz-Extremadura): La Candelaria.

Puebla de Alcocer (Badajoz-Extremadura): Virgen de la Candelaria.

Alcalá la Real (Jaén-Andalucía): La Candelaria. Un par de tórtolas y una monumental tarta forman parte de la procesión; la víspera, se encienden lumbres por todo el campo y en los lugares más típicos de la población.

Alcaudete de la Jara (Toledo-Castilla La Mancha): La Soldadesca, compuesta por un general, un coronel, un teniente coronel, un comandante, un abanderado, un pinche, dos tamborileros y seis parejas de alabarderos, desfila por las calles del pueblo después de la misa mayor, haciendo su típico baile en cada plaza.

Arroyo de la Luz (Cáceres-Extremadura): fiesta de las Candelas con procesión, portando velas encendidas por el atrio de la parroquia de la Asunción.

Caleruega (Burgos-Castilla León): Las Candelas, con procesión y bailes regionales.

Elche de la Sierra (Ciudad Real-Castilla La Mancha): bendición y reparto de los rollos de San Blas.

Cáceres (Extremadura): Los Papelinos. Llegan las cigüeñas como siempre, por San Blas. A él está dedicada esta romería con papelinos, campuzas, roscas  y demás cosas.

Jerte (Cáceres-Extremadura): La Candelaria.

Campanario (Cáceres-Extremadura): Las Candelas: fiesta campera con hogueras y caballos.

Castuera (Cáceres-Extremadura): Las Candelas. Comida campera alrededor de las  hogueras.

Alameda del Valle (Madrid): Virgen de las Candelas. Misa, merienda en la plaza con vino y jamón.

Valdemorillo (Madrid): San Blas. Vaquillas, corridas, novilladas, baile.

Colmenar Viejo (Madrid): La Vaquilla, fiesta declarada de interés turístico, de origen romano, exaltación de la fertilidad. En la Plaza del Pueblo frente al Ayuntamiento se colocan unas gradas para que la gente se siente y pueda ver desfilar las vaquillas y su baile, que no son ni más ni menos que especie de peñas con sus nombres, vestidos uno de vaquilla con pañuelos, flores, rosquillas y otros adornos, el mayoral (que viene a ser como el torero que la tiene que torear) y los demás danzantes ataviados con la ropa tradicional. Los hay pequeños y mayores. El baile está acompañado de música. Antes han corrido por todo el pueblo saliendo de diferentes zonas.

            Se trata de una tradición que podría tener sus orígenes en el siglo XIII y que, debido a su gran vistosidad y colorido, cada vez cuenta con más visitantes. Cada vaquilla sale de una vivienda y está formada por mayorales, taquilleros y talegueros. Cada una de ellas realiza un recorrido hasta llegar a la Plaza del Pueblo, donde de una en una, van exhibiendo su belleza y colorido con su particular danza. Tras la exhibición, se simula la “muerte” de la vaquilla, con tres tiros de escopeta al aire, y se “bebe” la sangre de la pieza muerta: una limonada que podrán degustar todos los asistentes al acto. La Asociación de Vaquilleros, creada recientemente se reunió para decidir a quién entregaba el Premio “Torzal”.

            Aproximadamente dos semanas antes de la celebración de esta fiesta, los mozos que participan en ella se reúnen para hacer los preparativos. Tradicionalmente, las madres de los “vaquilleros” y del Mayoral se reúnen para vestir la “vaquilla”, un armazón de madera con varias “costillas”, palos forrados en los que se cuelgan pañuelos, y en cuya parte frontal se colocan dos cuernos, en algunos casos, embolados con naranjas, claveles y rosquillas. Todo este armazón se adorna con hermosos mantones de Manila y flores de papel; el frente de la “vaquilla” se engalana con broches, pendiente y colgantes. Un grupo de 16 madres colmenareñas ya están calentando motores, compaginando su trabajo, la familia y esta tradición para vestir y adornar una de las Vaquillas que correrá por las calles del pueblo el próximo 2 de febrero. En esta fiesta participan los chicos varones del pueblo.

            A. la vaquilla le acompaña el Mayoral, vestido con sombrero andaluz, pañuelo rojo con camisa blanca, y por último el “Taleguero” el más joven del grupo y también personaje único que lleva sobre su hombro izquierdo unas alforjas donde se depositan en el pasado, los frutos de la cuestación. El traje de mayoral se alquila o se conserva de generación en generación y al terminar la tarde, en un local todas las familias se reúnen para celebrar la fiesta de la vaca que consiste en matar simbólicamente al animal ofreciendo sangría limonada y rosquillas.              

Estremera (Madrid): Nuestra Señora de la Candelaria: misa y procesión de las Candelas.

Patones (Madrid): Virgen de las Candelas: fiesta patronal con misa, procesiones, actuaciones musicales, competiciones deportivas.

Piñuecar-Gandullas (Madrid): Nuestra Señora de las Candelas. Procesión y bailes populares.

Villar del Olmo (Madrid): Santa Águeda. Romería, pasacalles, baile.

Miranda del Castañar (Salamanca-Castilla León): Las Candelas, con dos de ellas en la procesión. Si se apaga la de la Virgen es mal año para los viejos, y si la del Niño permanece encendida, los mozos tendrán buen año.

Montehermoso (Cáceres-Extremadura): Las Candelas y San Blas.

Peal de Becerro (Jaén-Andalucía): la monumental tarta sale de la Casa Consistorial dirigiéndose a la iglesia. Se bendice y es repartida entre los invitados.

Torrox (Málaga-Andalucía): hogueras.

Valls (Tarragona-Cataluña): Els Xiquets, gigantes y cabezudos y manifestaciones folklóricas componen el programa de Valls en honor a Nuestra Señora de la Candela. La moixiganga eleva sus torres humanas emulando 11 misterios en la iglesia de San Joan.

L´Ametlla de Mar (Tarragona-Cataluña): La Candelaria. Gigantes y cabezudos, concurso de colles sardanistes, bendición de cirios y solemne procesión.

Candelario (Salamanca-Castilla León): Candelaria, con matanza y antiguos trajes.

Monroy (Cáceres-Extremadura): Las Purificás. Son cuatro jóvenes elegidas por la mayordoma, que interpretna sus cánticos en el interior de la parroquia de Santa Catalina, aocmpañadas por los sones de la pandereta que toca una de ellas. Visten un hermoso traje tradicional, se adornan con aderezos de plata y oro y cubren su cabeza con un pañuelo airosamente suelto. Las oferentes, igualmente ataviadas, portan enormes roscas de piñanate. En el ofertorio, las purificás irrumpen en el templo, interpretando a l o largo del pasillo coplas alusivas a la fiesta; dos de ellas llevan  cestillo con sendas palomas que son, lo mismo que las roscas, ofrecidas durante la celebración.


Una tradición francesa en La Candelaria es hacer crepes y tirar uno detrás de un armario. Cuando se le da la vuelta al crep se pide un deseo.


-2-3:

Almonacid del Marquesado (Cuenca-Castilla La Mancha): La Endiablada. Al comienzo de la fiesta que se celebra a lo largo de dos días, los varones de la localidad, disfrazados de demonios y con ristras de cencerros colgados a las espaldas, se reúnen en la casa del llamado Diablo Mayor. Durante el recorrido procesional de las imágenes de la Virgen de la Candelaria y San Blas los diablos bailan, haciendo sonar los cencerros de forma incesante.

Bandujo (Concejo de Proaza-Asturias): La Candelaria.

-2 y 7:

Ajalvir (Madrid): San Blas. Fuegos artificiales, verbena, encierro, toros, actos religiosos, torneos deportivos.

-3:

San Blas: obispo de Capadocia y ermitaño ejemplar en época de Diocleciano, a quien como explica Santiago de la Vorágine en su Leyenda Dorada, las aves salvajes visitaban en su cueva, le llevaban comida y no se iban hasta no recibir una caricia suya. E incluso cuando alguna se sentía enferma, recuperaba la salud a su lado. San Blas, patrono de los enfermos de garganta y de las cigüeñas. Por san Blas la cigüeña verás, y si no la vienes, año de nieves.

Madrid: San Blas. A ritmo de dulzaina, cantos y redobles de tambores, una romería recorre la calle de Atocha, una tradición que se remonta a los siglos XVII y XVIII, para venerar a San Blas. Los romeros sacan la imagen del santo de la iglesia de El Salvador y San Nicolás, en la plaza  de Antón Martín, a las 11:30, y la pasean hasta el cerrillo de San Blas, en el Retiro, donde después de una misa a las 12:30, disfrutan de un almuerzo al aire libre. La gente va ataviada con capas y canastillos de picnic y plantan sus manteles y mesas llenas de comida. Ya por la tarde levantan los manteles y devuelven el santo a su iglesia. Visitada.

Valverde de la Vera (Cáceres-Extremadura): San Blas. Patrono. Santo de las gargantas. Se bendicen los cordones y se tiran desde la venta de San Blas. Los mayordomos hacen dulces típicos (rosquillas, flores).

Vélez-Blanco (Almería-Andalucía): San Blas.

Miravet (Tarragona-Cataluña): En Tivisa se celebran una romería a la ermita de San Blas.

Poza de la Sal (Burgos-Castilla León): San Blas. Si es domingo, si no el anterior: danza del escarrete el día de San Blas. Los jóvenes ataviados con traje tradicional y presididos por el “pollero” que lleva atados a un palo pollos y conejos se concentran bajo el arco de la Concepción y comienza el pasacalles. Tras la misa que finaliza con “el beso de la reliquia”, se realiza el “manteo” y después de comer se canta en la iglesia la tradicional Salve y el Himno a la Virgen de Pedrajas. Terminada la ceremonia comienza en la plaza “la danza del Escarrete” en la que los mozos demuestran su destreza bailando a la pata coja alrededor de un pollo o un conejo al que se toca con una espada. Tras la danza el pollero baila la “jota” Pozana o de Bodas.

Villar del Arzobispo (Valencia-Comunidad Valenciana): los panes de San Blas, que se hacen en todas las casas, son bendecidos para después repartirlos, no sólo entre amigos y familiares, sino también a los animales domésticos, para que les proteja. Después de la bendición hay baile en la plaza, muestra de un folklore recientemente recuperado.

Porriño (Pontevedra-Galicia): Romería en las Gándaras de Budiño, a la que acuden numerosos fieles para agradecer la curación de alguna afección de garganta.

Montserrat (Barcelona-Cataluña): fiesta de la Dedicación de la Basílica, con culto litúrgico extraordinario, misa conventual y vísperas cantadas por los fieles, escolares y monjes.

Monforte de Lemos (Lugo-Galicia): San Blas. Ascenso al monasterio de San Vicente del Pino.

Ambite (Madrid): San Blas. Salida al campo para comer “la tortilla”.

Collado Villalba (Madrid): San Blas. Procesión desde la iglesia del Enebral, fiesta en el salón “El Capricho”.

Cubas de la Sagra (Madrid): San Blas. Roscas típicas, cordones de cera típicos, actos religiosos, verbena, refresco popular.

Madrid-Distrito de Centro: San Blas. Actos religiosos, romería, baile popular. Primer domingo de febrero o el domingo más cercano al 3.

Madrid-Distrito de Hortaleza: San Blas. Actos religiosos, venta de dulces típicos junto a la iglesia.

Miraflores de la Sierra (Madrid): San Blas. Actos religiosos, romería, comida popular en el campo, suelta de vaquillas, actividades infantiles y deportivas.

Navalafuente (Madrid): San Blas. Actos religiosos, paseo de vaquilla por los mozos, orquesta.

Navalcarnero (Madrid): desfile de comparsas, baile público, limonada.

Perales de Tajuña (Madrid): San Blas. Matanza de cerdo, gachas.

Robledo de Chabela (Madrid): San Blas. Procesión del santo (todo a medida de los niños) con convite para los niños, concurso de disfraces, pasacalles.

San Fernando de Henares (Madrid): día de la tortilla con fiesta popular en el campo, se degusta la tortilla y se hacen juegos infantiles.

Talamanca del Jarama (Madrid): San Blas: actos religiosos, actuación musical, reparto de pan con anís y queso.

Torrejón de Ardoz (Madrid): Día de la tortilla. En el Recinto ferial con actuaciones diversas, orquesta, reparto gratuito de tortilla, caldo y postre, juegos, concurso de tortillas, campeonato de petanca.

Bocairente (Valencia-Comunidad Valenciana): Moros y Cristianos en honor del Patrón, Sant Blay, declarado de Interés Turístico. Color, ruido, pólvora, lujo, desfiles, guerrillas, toma del castillo por ambos bandos de triunfo, naturalmente de cristiano. “Abotá de la Mahoma”, quema de un gigantesco muñeco lleno de cohetes y la conversión de caudillo moro a la fe cristiana, con canto de gozos ante la imagen del Santo.

Burriana (Castellón-Comunidad Valenciana): Font del Vi, fuente del vino en la calle del Santo.

Ciudad Rodrigo (Salamanca-Castilla León): Original romería a la ermita de la Caridad, a la que acuden los fieles a poner la milagrosa gargantilla del Santo patrono de la Garganta y a comer longanizas asadas.

Idiazábal (Guipúzcoa-País Vasco): Danzas euskeras, conciertos, versolaris y deportes típicos componen el programa de las fiestas mayores de Idiazábal.

Lodosa (Navarra): Los roscos de San Blas, sólo se hacen en esta época y se comen durante las fiestas.

Los Arcos (Navarra): romería en la que los cofrades reparten pan y vino a todos los que acuden.

Malpartica de Plasencia (Cáceres-Extremadura): junto al convite del mayordomo está la venta de cordones para la garganta y la típica rifa del cordero. San Blas.

Montiel (Ciudad Real-Castilla La Mancha): San Blas. Típicas tortillas.

Peralta (Navarra): Al amanecer se canta la Aurora al Patrono. Comparsas de gigantes y cabezudos, roscos  y manos de San Blas.

Sax (Alicante-Comunidad Valenciana): Moros y Cristianos. Las comparsas tienen a gala el desfilar de una forma peculiar que las diferencia de los desfiles de otros pueblos, “el saltico.”

Bandujo (Concejo de Proaza-Asturias): En Teverga, feria y fiestas de San Blas.

Alcalá de Júcar (Albacete-Castilla La Mancha): San Blas, con ofrendas de toñas (dulces) al santo.

Almagro (Ciudad Real-Castilla La Mancha): San Blas.

Montehermoso (Cáceres-Extremadura): San Blas, patrón de la garganta. Un grupo de seis danzantes, el palotero que los dirige y un tamboril, todos con las caras tiznadas de negro bailan en honor al santo. La noche anterior, una comitiva alumbrada con velones acude a la ermita que comparte el santo con San Sebastián. Al día siguiente, mientras las señoras venden los cordones bendecidos del santo, que protegen la garganta de todos los males (como según la leyenda hizo el santo salvando a un chiquillo que se tragó una espina), los negritos, siguiendo una tradición heredada de padres a hijos, danzan por las calles y plazas: seis hombres con la cara tiznada, ataviados con el traje típico, agitan castañuelas y escenifican danzas al son del tamboril y bajo la dirección del palotero. La muchedumbre bebe, baile y come: buñuelos, escardones, molluelas y perrunillas endulzan paladares.

Garbayuela (Badajoz-Extremadura): San Blas.

Santervás de Campos (Valladolid-Castilla León): Tortillada del día de San Blas. En ella se degustan las distintas variedades de tortilla hechas por los vecinos que se juntan para cenar y bailar, y si sobra comer al otro día.

Hospital de Órbigo (León-Castilla León): San Blas.

Pasarón de la Vera (Cáceres-Extremadura): Bien de mañana se han repartido migas en casa del mayordomo; a las 11.00, los cofrades van hasta allí para recoger el ramo y trasladarlo, junto a las cantoras, el mayordomo y el tamborilero, hasta la iglesia. Tras su bendición se lleva a cabo una procesión por las calles de este hermoso pueblo verato, situado en el extremo sur occidental de la feraz comarca extremeña. Entonan las cantoras: “mozos que lleváis el ramo, llevadlo con devoción, que san Blas es milagroso y alcanza mucho con Dios.” Otra copla evoca el patronazgo del santo: En la garganta de un niño, una espina se clavó, y estando desahuciado, con su bendición sanó. El ramo, vestido la víspera, está compuesto de madroños, naranjas, cordones, roscas y anchas cintas de colores. Después de la procesión y la misa se venden en casa del mayordomo tanto las roscas como los cordones, ambos remedios eficaces contra las enfermedades de garganta. Durante la celebración religiosa ha ocupado un lugar de honor en medio de la nave, frente a la puerta principal. Al atardecer se baja la imagen de San Blas hasta su ermita, de donde fue subida el día anterior. El 4 de febrero, San Blasín, se reparten los cordones bendecidos entre los hermanos de la cofradía, siempre a los sones que marca el tamborilero.

Sax, Alcoi, Biar y Petrer (Alicante-Comunidad Valenciana).

-5:

Villa del Olmo (Madrid): las mujeres se reúnen para comer en el campo Peña Roldán (a veces se cambia la fecha por mal tiempo).

Corral de Almoguer (Toledo-Castilla La Mancha): Santa Águeda. Romería a la ermita, comida en el campo.

Huesca (Aragón): en las fiestas de Santa Águeda las mujeres de algunas poblaciones toman las mismas y cambian el rol tradicional desarrollado con los hombres, al punto que en Tardienta y Grañén nombran su alcaldesa. En Fonz, las mujeres recorren la población en la ronda de mula, consistente en que una de ellas vestida de gala monta una mula ricamente enjaezada pasando por todas las casas acompañada de la ronda.

Vitoria (País Vasco): Ronda de Santa Águeda.

San Esteban del Valle (Ávila-Castilla León): con el Vítor se conmemora la fecha del martirio de San Pedro Bautista. Jóvenes a caballo recorren las calles, portando el estandarte del Santo, al que lanzan continuos vítores.

Miranda de Castañar (Salamanca-Castilla León): Santa Águeda. Las mujeres toman por un día papeles de la casa y el municipio demandando las funciones y la sumisión del varón. Mayordomos y Águedas pararán la jornada entre la fiesta y el convite mientras los maridos se ocupan de las tareas domésticas. La solicitud voluntaria del donativo a aquellos hombres que se atreven a pasar por sus cercanías y bailes que jalonarán todo el día en el que se trastocan las funciones familiares. En la Sierra y en las Arribes del Duero, y cada vez en mayor medida en el resto de la provincia, la fiesta se ennoblece con las vestimentas y bailes tradicionales como el de la Bandera. Las mayordomas hacen la bandera, pasándola sobre la cabeza de los asistentes. Esta ancestral celebración ha visto renacer su protagonismo en el calendario festivo, en el que la festividad de Santa Águeda anima a la mujer a retornar a consideraciones sociales de matriarcado.

Zamarramala (Segovia-Castilla León): se celebra el domingo más próximo al 5, Fiestas de Santa Águeda. Las protagonistas de estas fiestas son las mujeres casadas y viudas que por un día toman el poder y gobiernan el pueblo. Esta fiesta arranca en 1227. Las Alcadesas lucen el traje típico segoviano de gala, la montera y todas las joyas tradicionales que han heredado de madres y abuelas. Durante la fiesta se realiza la quema del pelele, muñeco de paja que representa y ridiculiza al hombre, al que se prenden fuego. La fiesta termina con bailes de rueda al son de dulzaina y tamboril y una cena.

El Boalo (Madrid): Santa Águeda (Mataelpino).

Fuente el Saz de Jarama (Madrid): Santa Águeda. Actos religiosos, procesión, rifa de tortas.

El Molar (Madrid): Santa Águeda. Elección de alcaldesa, procesión, baile de mujeres.

Navalafuente (Madrid): Santa Águeda. Cena popular, día de las mujeres del municipio.

Rozas de Puerto Real (Madrid): Santa Águeda. Fiesta patronal con actos religiosos, rosquillas tradicionales, bailes populares. Misa a las 12 en la Iglesia de San Juan, después misa. Invitación a bollos y rosquillas de Santa Águeda en el Centro Cultural.

Escatrón (Zaragoza-Aragón): Santa Águeda. Procesión de los panes benditos, con mozas ataviadas con el traje de labradora escatronera acompañadas de escopeteros que tiran cientos de salvas y cachiruleros vestidos de baturros.

Peleagonzalo (Zamora-Castilla León): El día de las Águedas. Santa Águeda es la patrona de las mujeres que amamantan a sus hijos. Deslumbrado por su hermosura, Quinciano, gobernador de Sicilia, quiso desposarla y, al no conseguirlo, la sometió a terribles tormentos, cortándole los senos. Corría el siglo III, y desde entonces muchas madres se han encomendado a su cuidado. Se celebra el fin de semana siguiente al 5. Las alcadesas son junto a las dos mayordomas las protagonistas. Vestidas con elaborados trajes y tocadas con sombreros de flores, llevan unas varas, que los chavales intentan arrebatar. La plaza y aledaños serán hoy y mañana el escenario de carreras, envites y piques, en los que unos y otras ponen el pundonor y las energías físicas de sus pocos años. Tras la misa la procesión con muchas mujeres vestidas con el traje tradicional. En el rosario vespertino se produce el cambio de vara, dando entrada a las mayordomas del año siguiente. El domingo las hermanas de la cofradía de Santa Agueda recorren el pueblo pidiendo la miaja y ofreciendo a cambio limonada y dulces.

-5-6:

Gallocanta (Zaragoza-Aragón): Este fin de semana, cientos de personas se darán cita en estos campos, a caballo entre Zaragoza y Teruel, para disfrutar de una peculiar fiesta de las grullas, donde entre gaitas, verbenas y un curioso bono-grulla que ofrecen numerosas actividades, el pueblo entero se vuelca para ofrecer a los visitantes la contemplación de uno de los espectáculos más sobrecogedores de la naturaleza ibérica: la llegada al atardecer de hasta 60000 inmensas zancudas grises de boina roja, que caen sobre el agua en garabatos imposibles, atronando nuestros oídos con su característico trompeteo, mientras el sol se hunde en un cielo de sangre. Impresionantes animales, que de noviembre a febrero eligen las dehesas más vírgenes para pasar el invierno, a miles de kilómetros de sus casas y siempre bien agrupadas por familias, el macho, la hembra y los dos pollos de ese año. De camino a Suecia o Noruega, Gallocanta es la parada obligada antes de cruzar los difíciles Pirineos. Su llegada a miles sobre los tiernos sembrados de cereal provocaron inicialmente la lógica protesta de los agricultores, pero el pago de esos daños y la aparición de un creciente turismo rural a estas tierras imposibles ha cambiado la perspectiva que se tenía sobre ellas.

-5 y 11:

San Esteban del Valle (Ávila-Castilla León): Vítor a San Pedro Bautista. Conmemora el martirio de San Pedro bautista, natural de esta villa, en la ciudad japonesa de Nagasaki. Los jóvenes de la localidad recorren las calles a caballo portando el estandarte del Santo al que lanzan continuos vítores.

-6:

Cervera (Lérida-Cataluña): Fiestas del Santo Misterio con culto a un fragmento del Lignum Vía, de veneración popular en la comarca. La víspera se cantan “les completes”.

-Segundo Domingo:

Baga (Barcelona-Cataluña): Festa de L´Arros (fiesta del arroz) con una monumental sartén para 1500 raciones, que se reparten entre los asistentes.

-9:

Arévalo (Ávila-Castilla León): tradicional subasta de frutos en honor de la patrona, Nuestra Señora de las Angustias.

Santa Apolonia (Santa Patrona de Odontología): mártir cristiana del siglo III, según San Dionisio de Alejandría la virgen Apolonia fue apresada junto a otros cristianos en Alejandría (allá por el año 249). Después de partirle varios dientes y los maxilares, sus torturadores encendieron una hoguera amenazando con quemarla viva si se negaba a blasfemar. Habiendo pedido que la soltasen unos instantes para reflexionar, ella misma se precipitó a la hoguera, donde murió quemada. No era sólo su singular temperamento lo que le hace irrepetible, ya que tiene el honor de ser la única mujer del santoral universitario. El papa Juan XXI, en el pase De Dolore dentium et gengivarum de la obra Thesaurus Pauperum, escribió: “fue concedido a Santa Apolonia virgen que aquellos que la invoquen no tengan dolor de dientes durante todo el día”. Desde entonces se convirtió en la abogada y protectora de los que padecen dolores de dientes.

-9 y 10:

Batres (Madrid): La Cruz de Batres. Actos religiosos, procesiones, actuaciones infantiles y juveniles, concursos, aperitivo, orquestas.

-12:

Durro (Cataluña). En Erill. Giran principalmente alrededor del fuego. Se encienden hogueras en los montes y se baja corriendo hasta el pueblo con antorchas encendidas.

Barcelona (Cataluña): Santa Eulalia.

Los Llanos (Asturias): Santa Eulalia.

Posada de Valdeón-Prada (Asturias): Santa Eulalia.

-12-13:

Batres-Madrid: la cruz de Batres. A las cinco de la tarde del domingo es la procesión.

-14-17:

Teruel (Aragón): la ciudad de Teruel organizará unas fiestas en homenaje a sus conocidísimos amantes, denominados oficialmente “Las bodas de Isabel de Segura”. Así, miles de turolenses revivirán el espíritu medieval que hizo posible esta leyenda, y que se plasma en la recreación de un mercadillo del siglo XIII, teatro callejero, música, espectáculos, etc. Teruel recrea los días, hacia 1217 en que, según la tradición, Diego regresa a su ciudad después de hacer fortuna para poder casarse con Isabel. Cuando llega, encuentra un ambiente festivo porque se celebra una boda: la de su amada con un rico señor. Dado por muerto y vencido en un día el plazo que el padre de Isabel le dio para enriquecerse, Diego acude a casa de su enamorada para pedirle un último beso. Ella se lo niega y –Diego muere de súbito. Al día siguiente, Isabel, oculta en el cortejo fúnebre, acude a darle ese beso al cadáver. Al hacerlo, muere sobre él. Juglares, tragafuegos y malabaristas animan las plazas del casco antiguo, pobladas esos días de jamás, en las que unos 2500 ciudadanos se ocupan de representar la vida cotidiana, después de documentarse acerca de los estamentos y grupos sociales, eclesiásticos y  mili tares en los Fueros de Teruel. Una escena callejera divertida es la de tornabodas, donde se dramatizan sentencias reales recogidas en el Fuero de Teruel y las penas que recibieron por robar la ropa, por ejemplo. Aunque la más emotiva corresonde a la muerte de Isabel al darle el beso a Diego, donde cientos de pesonas se besan después.

-17:

Cogolludo (Guadalajara-Castilla La Mancha): Los Chocolateros. Puede resultar un poco aguafiestas recordar el miércoles de Ceniza cuando España entera estalla en el alborotado del Carnaval, pero, mal que le pese a algunos, y tal como señalaba Julio Caro Baroja, querámoslo o no el Carnaval es un hijo aunque sea pródigo de la Cuaresma. Además no en todas partes ese primer miércoles tiene tintes penitenciales. Aquí la tarde de invierno se emplea en el ir y venir de los chocolateros, que buscan entre las casas solitarias calles a sus víctimas. Ellos preadolescentes vestidos de blanco y cubiertos con una capucha del mismo color se han reunido previamente en el grupo escolar para hacer acopio de sus armas (recipientes repletos de chocolate recién hecho y bizcochos) luego se agazapan tras las esquinas, se esconden en los rincones y aguardan el momento. Los adultos, precavidos y circunspectos, huyen, los pequeños se dejan atacar, encantados de la vida.

-21:

Manresa (Barcelona-Cataluña): Fiesta de la Misteriosa Llum (Misteriosa Luz). Rememora un prodigio ocurrido en 1337 gracias al cual los manresanos se avinieron con el obispo, que quería impedir que construyeran una gran acequia con la que resolver sus problemas de sequía.

-28:

Baños de Valdearados (Burgos-Castilla León): Las Marzas entonadas por grupos de jóvenes al filo de la medianoche.

-29:

Mecerreyes (Burgos-Castilla León): Marzas. El calendario romano señalaba el último día de febrero como el final del año. De esta celebración deriva la costumbre de algunos pueblos burgaleses de conmemorar la llegada del mes de marzo con el canto de unas coplas tradicionales denominadas marzas. A las 12 de la noche del ultimo día de febrero, en la localidad de Mecerreyes (280 habitantes censados y más de dos millares la noche de las marzas) se encienden dos hogueras separadas unos 50 metros y a su alrededor se colocan todos los vecinos del pueblo para interpretar 64 coplas históricas que se recuperan hace más de dos décadas. Los integrantes de la primera hoguera declaman la primera estrofa y los de la segunda les responde. Así hasta acabar con las 64. Nada más terminar, se encienden otras dos hogueras y se repite la función. Así hasta tres veces. Las de Mecerreyes no son las únicas marzas que se cantan en la provincia de Burgos. También en Baños de Valdearados, los mozos de la localidad salen la noche del último día de febrero cantando coplas de ronda a las mozas. Solo que en este pueblo se las inventan para la ocasión.

-Cuaresma: La Iglesia instituyó este tiempo litúrgico, que va desde el Miércoles de Ceniza hasta el Oficio de Nona del Jueves Santo, en memoria de los cuarenta días de oración y ayuno que pasó Cristo en el desierto. Tiempo, pues, de austeridad, de preparación a la Semana Santa, en el que no abundan demasiado las celebraciones, aunque hay algunas de las que queremos dejar constancia:

-Miércoles de ceniza:

Callosa de Segura (Alicante-Comunidad Valenciana): los “pasos” se rezan durante toda la Cuaresma; a las 9 de la noche parten de la Iglesia Arciprestal, subiendo por la calle de los Pasos y por la falda de sierra, para entrar de nuevo en la iglesia. Durante el trayecto se reza el Vía Crucis y el Rosario, intercalando cánticos tradicionales del siglo XVI.

Villanueva de Arosa (Pontevedra-Galicia): “O Momo”, muñeco que recorre las calles de la villa al anochecer, para ser después quemado. Comparsas y máscaras llamadas popularmente “choqueiros”.

-Segundo Domingo de Cuaresma:

Lloret de Mar (Gerona-Galicia): “Aplec dels Perdons”. Tiene su origen en una romería que se hacía antiguamente para pedir perdón por los excesos cometidos durante los carnavales. Acto religioso y audición de sardanas.

-Tercer Domingo de Cuaresma:

Castellón de la Plana (Comunidad Valenciana): fiestas de la Magdalena, declaradas de Interés Turístico Nacional. Destaca la cabalgata del Pregón o cortejo anunciador de las fiestas, con carretas, personajes históricos, grupos folklóricos y parejas de huérfanos. También es muy típica la romería de “Les Canyes” a la ermita de la Santa, en la que los romeros se acompañan de simbólicas y verdes cañas y desfile de las “gayatas” o cayados.

-Cuarto Domingo de Cuaresma:

Jumilla (Murcia): “Domingo de Panes”. Se comen los “hornazos y oradas” propios de este día.

San Juan (Mallorca-Islas Baleares): “Fiesta del Pa i Peix”, más conocida como “Quart Diumenge”. Su nombre le viene de que en este día la Iglesia tradicionalmente leía el relato evangélico de la multiplicación de los panes y los peces. Hay una romería al santuario de Nuestra Señora de la Consolación, con bailes regionales y verbenas.

-Viernes anterior al de Dolores:

Orgiva (Granada-Andalucía): “Cristo de la Expiración”. Procesión al atardecer, acompañada de disparos de arcabuces, petardos, cohetes y pólvora.

-Domingo de Pasión o Lázaro: anterior al Domingo de Ramos.

Olivenza (Badajoz-Extremadura): Nuestro Padre Jesús de los Pasos. Solemne novenario y desfile procesional, de origen portugués, al igual que muchas otras tradiciones de la villa. Como se sabe, Olivenza, por el Tratado de Alcañices, pasó a formar parte de Portugal en 1297, reincorporándose definitivamente a la Corona española en 1801, por el Tratado de Badajoz.

Orense (Galicia): San Lázaro. Procesión en el parque de su nombre y quema de las “madamitas”.

Peraleda de la Mata (Cáceres-Extremadura): “Quién nos da un Ángel”, pregonan por las calles del pueblo el Hermano Mayor de la Hermandad del Descendimiento, el Secretario y los cuatro Diputados, mientras se dirigen a la casa en que lo han ofrecido. Estos ángeles, que son así “pedidos”, participan en las celebraciones del Descendimiento y Entierro de Jesús.

Verín (Orense-Galicia): Lázaro, fiestas patronales, que atraen a miles de portugueses, con sus grupos folklóricos.

-Viernes de Dolores (anterior al Viernes Santo):

Alcira (Valencia-Comunidad Valenciana): Vía Crucis, por la noche, con tradicional encuentro entre los “pasos” del Descendimiento de la Cruz y la Virgen de los Dolores.

Aracena (Huelva-Andalucía): fiestas patronales de Nuestra Señora del Mayor Dolor.

Besalau (Gerona-Galicia): “Procesión del Dolors”. Se desarrolla por la noche, entre las callejuelas medievales de la población. Personajes bíblicos acompañan el desfile de las imágenes, mientras suena el Miserere y los Apóstoles entonan la Salve.

Callosa de Segura (Alicante-Comunidad Valenciana): Cánticos pasionales, al finalizar el rezo de los “pasos”, a partir del Viernes de Pasión y hasta que acaba la Cuaresma. Ambos datan de 1586 y revisten mayor solemnidad el Viernes de Pasión, a la entrada de la Virgen de los Dolores en la Arciprestal.

-Sábado de Pasión o de Ramos:

Vic (Barcelona-Cataluña): “Mercat del Ram”, declarado de Interés Turístico. Las fiestas se inician una semana antes y en ellas además del tradicional Mercado, tienen lugar actuaciones folklóricas y un “Aplec de la Sardana” que se viene realizando desde 1945.

- Domingo anterior a los Carnavales:

Lalín (Pontevedra-Galicia): feira do cocido. Día del Cocido y exaltación de la comarca, coincidiendo con el sábado anterior a Carnaval. Numerosos puestos de carne del país y actuación de grupos folklóricos.

- Dos jueves antes del Miércoles de Ceniza:

Campanario (Cáceres-Extremadura): La Comadrá. Fiesta campera con comida al aire libre.

-Carnavales: esta tradición nació en España con Carlos III, quien, un miércoles de ceniza, por tanto de abstinencia, organizó una fiesta en la actual plaza de Isabel II y mandó traer sardinas. El buen tiempo las descompuso y los madrileños las enterraron en la Casa de Campo. Desde entonces se repite cada año.


            El Carnaval es una celebración anual a la vida que se celebra durante carnestolencias, que es el conjunto de los tres días que preceden al Miércoles de Ceniza y, por lo tanto, a la Cuaresma. El carnaval existe desde hace más de 2000 años, evolucionando a través del tiempo. Los antiguos romanos celebraban, a mediados de febrero, las “lupercales” (fiestas celebradas en honor del dios Pan), un festival no muy diferente al carnaval moderno. Cuando Roma abrazó el Cristianismo, los primeros Padres de la Iglesia decidieron que era mejor incorporar ciertos aspectos de los rituales paganos en la nueva fe en lugar de intentar eliminarlos completamente.

            Según el calendario religioso, el período llamado Carnaval se inicia el 6 de enero, día de la Epifanía (fecha que marca el final de las fiestas de Navidad) y continúa hasta el Miércoles de ceniza.

            La palabra Carnaval proviene de la italiana (genovesa) carneleva, y ésta del latín carnis levare (“quitar la carne”), por ser el comienzo del ayuno de la Cuaresma. Ya lo dice nuestro refranero popular: “Miércoles de Ceniza que triste vienes que cuarenta y tres días nos tres de viernes”.

Miércoles de ceniza: es el primer día de Cuaresma en la tradición católica. Como recuerdo de que Adán fue condenado a “regresar a polvo” luego de pecar, los cristianos son llamados a purificar sus faltas por medio de privaciones, desde ese primer día de Cuaresma hasta el Viernes Santo (día de la muerte de Cristo).

Máscaras y disfraces: el Papa Urbano IV, por la bula “Transiturus” del 8 de septiembre de 1264, permitió que se celebrara fiestas religiosas con disfraces alegóricos del triunfo del bien sobre el mal. A partir del Renacimiento, el carnaval adquirió gran preponderancia en Italia, particularmente en Venecia cuyo esplendor excedía a toda ponderación. Esta costumbre se esparció en todos los países europeos católicos. Aunque inicialmente el uso de máscaras y disfraces estaba más relacionado con fiestas religiosas que con el Carnaval, al pasar el tiempo fueron usándose cada vez más hasta que en la actualidad los carnavales son verdaderas Mascaradas. Luego, cuando los españoles, franceses y portugueses empezaron a controlar el continente americano, también empezaron a celebrar estas fiestas en los nuevos territorios, adquiriendo gran esplendor a nivel internacional.

Tiempo de Carnestolendas


            Carnal, Carnestolendas y Antruejo son acepciones más antiguas que el propio vocablo “carnaval”, que parece proceder de la palabra italiana carnevale, término que aparece por primera vez en el Diccionario de Antonio de Lebrija (1492). El carnaval es una fiesta movible que podía comenzar en Navidad, Reyes o San Antón y que en la actualidad ha quedado fijada en los tres días que preceden al Miércoles de Ceniza y ligada por tanto a la idea de la Cuaresma. Al desorden, gula y lujuria carnavalesca se contrapone la austeridad y tristeza cuaresmal. Aunque por calendario esté fuera de la primavera, el carnaval es una celebración que se inspira en la regeneración, en el retorno de la fecundidad y de la vida.

            En el periodo carnavalesco se comen cosas de mucha substancia, condimento y grasa (huevos, tocino, butifarra…) Pedro Pérez o Pedroso se llamaba a un embutido que se hacía con el intestino recto del cerdo, a base de carne, cebolla y especias.

            En Andalucía existe la costumbre de hacer lo que se llamaba un “candilejo”, consistente en adornar un canasto con hojas y papeles de colores, en cuya asa se colgaba un chorizo, salchicha o jamón al que se denomina “niño de pila”. Una vez preparado el canasto, el candilejo va pasando de casa en casa y cada uno echa dinero, comida o regalos. El día anterior al Domingo de Carnaval el candilejo vuelve a la casa de donde salió, hay un baile y, a una señal de los de allí congregados, todo el mundo se lanza a devorar las viandas del canasto, incluido, por supuesto, el niño de pila.

            Aludiendo a esta costumbre de comer con exceso y sin medida por esas fechas, se utiliza en Galicia la expresión de “está como un entroído”, para decir que esa persona está gorda o harta de comer. El entremés de Las Carnestolencias de Calderón dice: Oh, loco tiempo de Carnestolencias, diluvio de universal de las meriendas, feria de casadillas y roscones, vida breve de pavos y capones…!

            Propio del antiguo carnaval fue el manteamiento de animales y persecución de personas, peleles y todo tipo de bichos. Gonzalo Correas recoge un dicho sobre “el perro de Escoriaza”, que era tan cauto, sagaz y avisado que desaparecía el Domingo de Antruejo para no ser manteado y volvía el Miércoles de Ceniza, cuando consideraba que el peligro había pasado.

            Se manteaban y colgaban  también peleles, escena que podemos ver en el famoso cartón de Goya, y práctica que se mantiene en la actualidad acompañándose de canciones:

Arriba pelele, tu madre te quiere, tu novia también. Arriba con él.

            Lanzar jeringazos de agua perfumada, fustigar con porras y vejigas o arrojar harina y salvado eran otras prácticas comunes en el carnaval, al igual  que romper pucheros y ollas. Uno de los juguetes infantiles usados en esta fiesta es la bramadera, zumbadera o zumba, que el Diccionario de Autoridades define así: “Instrumento que se forma de un cordel, de una vara larga, poco más o menos, y en él atada una tablita, con la cual los muchachos suelen jugar, moviéndola en el aire en redondo, y del zumbido que resulta del aire agitado procede una especie de bramado fuerte, por el cual se llamó este instrumento bramadera”.

            La transgresión de las normas en el carnaval no es sólo de hecho sino de palabra. Es el momento ideal para ridiculizar y satirizar en canciones y relaciones a personas y hechos acontecidos, función que realizan las murgas y comparsas en “sermones y testamentos”. Si además podemos cambiar de aspecto exterior la satisfacción es doble. Nuestro lado oculto sale de paseo sin que puedan censurarnos los demás: todo vale en carnaval y a pesar de que la Iglesia consideró pecado contra el sexto mandamiento vestirse con trajes del otro sexo, nunca logró con advertencias o amenazas desterrar este hábito burlesco, que ha llegado intacto hasta nuestros días.

            La máscara es la reina del Antruejo y en España, la riqueza y variedad de nombres y aspectos resulta espectacular. Los personajes enmascarados se denominan zamarrones, guirrios, botargas, pantallas, peluqueiros, tanturros, carantoñas, diablos… visten con pieles de animales, trajes de remiendos multicolores, máscaras, se tiznan la cara, hacen sonar cencerros y cascabeles y llevan unas varas con una vejiga hinchada, con la que persiguen y fustigan a mujeres y niños.

           


Guadalajara (Castilla La Mancha): Se puebla de fantásticos personajes, algunos de los cuales no se han movido de aquí desde hace siglos. Los vaquillones ocultan su rostro tras una máscara de arpillera, que apenas si les deja espacio para los  ojos. Sobre los hombros, unas amugas, angarillas de madera cuya parte delantera se remata con cuernos de vaca, mientras que de la posterior pendan cencerros. Su objetivo: correr tras las mozas y embadurnarlas de hollín. Les acompañan los zorramangos, que “se visten con lo que no vale: pantalones, sayas viejas... También llevan la cara tapada y a veces ni la gente del pueblo los conoce, no saben si es un hombre o una mujer”. Con el mismo nombre y características similares en Robledillo de Mohernando recuperaron hace una década la tradición. En Guadalajara se organiza un pasacalles de botargas. Concentrados en la plaza Mayor, recorren parte del casco antiguo. Vienen con sus trajes medievales, vienen con sus trajes arlequinados, sus máscaras otrora de madera, sus porras en la mano. Ennegrecidos con aceite y hollín, en su rostro destacan los albos dientes, hechos de patata o remolacha. A la espalda enormes cencerros.  Y en su ánimo, perseguir, manchar, bromear con cuantos se crucen en su camino. El contrapunto colorista y equívoco lo ponen las mascaritas, cuya identidad se desconoce. También las de Almiruete llevan la cara oculta, tras un lienzo pintado. Sombrero, enaguas, faldas, blusas, guantes, medias y zapatillas son de color blanco. Los botargas portan caretas de madera, cuero o cartón que les proporcionan un fiero aspecto y singularizan una fiesta recuperada en 1985, tras un paréntesis de 25 años. Cencerros, polainas, vaquilla, oso, domador, carreras, botas de vino, confeti y pelusas de unas varillas parecidas al junco. El miércoles de ceniza los chocolateros de Cogulludo harán lo posible armados con un orinal lleno de chocolate caliente, por conseguir que las peronas que andan por la calle rompan el ayuno atrora propio de la cuaresma o embadurnarlas dulcemente. Vestidos de blanco llevan un caperuz que impide su identificación. La fría tarde de invierno es caldeada por el chocolate que se reparte de un perol puesto a la lumbre en la plaza.

Villanueva de la Vera (Cáceres-Extremadura): Pero Palo, declarado de Interés Turístico. Un muñeco de trapo y cabeza de madera al que se pasea durante los tres días por las calles, acompañado de los sones del tambor y el canto de las coplas peropaleras. El martes se reúne la Justicia Popular y sentencia la decapitación del Pero Palo. Tras el Ofertorio de las Calabazas y la Jura de Bandera se cumple la sentencia, no sin antes haber despojado al muñeco de cabeza y sus ropas que tienen que servir para el año próximo.

Villanueva y Geltrú (Barcelona-Cataluña): fiesta de les comparses. Grupos de parejas ataviados con el traje típico desfilan el domingo por las calles de la población efectuando las “balladas”, “pasadse” y batallas de caramelos.

Solsona (Lérida-Cataluña): el domingo se lleva a cabo “L´Arribada del Carnestoltes” y el “Sermó”, en el que se pasa revista, de forma jocosa a los sucesos ocurridos durante el año.

Ciudad Rodrigo (Salamanca-Castilla León): tasqueo, encierros, maletillas. En tiempos invernales, cuando los rigores de la estación se hacen extremos, surgen en la provincia de Salamanca una de las celebraciones más famosas y renombradas de todo su calendario: el Carnaval de toro. Declarada fiesta de Interés Turístico Nacional, constituye la verdadera Fiesta Mayor de uno de los núcleos urbanos más atractivos de toda Salamanca, Ciudad Rodrigo. En esta ciudad se celebran los carnavales en los que, como su denominación indica, el toro será el verdadero señor y protagonista de todo el antruejo. Para los lugareños la primavera seña de que se aproxima la fiesta la tienen el día de San Blas cuando se acude en jornada de romería y merienda al cercano monasterio de la Caridad. Poco a poco la ciudad se prepara para la celebración levantando altares o “agujas” que servirán de guía y encauzamiento al ganado bravo que recorrerá el caso urbano en los diferentes encierros y desencierros. Comienza entonces la curiosa y singular tarea de levantar en su Plaza Mayor una compleja y original plaza de toros construida, por entero, en madera (tablaos), que asemeja, en su conjunto, una bella imagen de feudo medieval. Mientras tanto el Bolsín Taurino, recorriendo dehesas, ganaderías y tentaderos, escogerá a aquellos prometedores aprendices de torero que tendrán en las corridas del carnaval su deseada oportunidad para destacar en tan complicado arte. Poco a poco los preparativos sacarán a la luz caretas, disfraces, comparsas y charangas que tomarán la calle el mismo viernes de Carnaval, primer día de completa celebración. Desde ese día hasta el Miércoles de Ceniza arriesgados encierros a pie por la mañana trasladarán a los toros hasta el mismo centro de la ciudad, donde serán toreados a primeras horas de la tarde. El toro del Aguardiente, el Encierro a Caballo, el Baile del Carnaval, la presentación de las comparsas en el Teatro Nuevo, el Desfile de Carrozas, la Capea Nocturna… todos serán hitos inolvidables de la fiesta. La ciudad se transforma por completo, cambia y se vuelca para la diversión y disfrute de vecinos, lugareños y de los innumerables visitantes que se acercan hasta la ciudad desde todos los rincones de España y desde el vecino Portugal. Peñas y comparsas acompañarán y animarán al viajero a integrarse en el jolgorio, el disfraz y la trasgresión y a un vivir “sin más” el Carnaval. Pero todo tiene su fin, al llegar el Miércoles de Ceniza la fiesta pagana da paso a la penitencia y a la purificación que se verá rota, al transcurrir una semana, con el Domingo de Piñata en el que Peñas y vecinos se reunirán a degustar la carne de alguno de los asastados que fueron lidiados, en un original colofón que alarga el Carnaval del Toro en plena Cuaresma.

Lanz (Navarra): “Miel-Otxin” es la figura central. Gigante de paja que se construye en total secreto la tarde del domingo. Será paseado para después ser fusilado y quemado, mientras la gente baila en torno a su hoguera. También están los Herreros, el Zaldiko y el Ziripot, grotesca figura rellena de paja y heno que es derribada por el Zaldiko (hombre-caballo) ante todos.

Belgida (Valencia-Comunidad Valenciana): dedicado  a San Ramón Nonato.

Loja (Granada-Andalucía): celebración popular rural.

Bielsa (Huesca-Aragón): en esta fiesta la delicadeza de las madamas (chicas solteras ataviadas con lazos y puntillas) contrasta con los fieros trangas (muchachos vestidos con faldas, pieles y cuernos). El muñeco Cornelio es el gran protagonista del Carnaval, se le quema acusado de todo lo malo que ha pasado en el pueblo.

Avilés (Asturias): Antroxu asturiano. La ambientación celta investirá las fiestas de la zona de las Meanas, donde también se celebra el tradicional e imaginativo descenso fluvial.

Gijón (Asturias): en el paso de Begoña y la plaza Mayor habrá charangas, desfiles, concursos, actividades infantiles... todo termina el miércoles con el entierro de la sardina.

Castro-Urdiales (Santander-Cantabria): Esta celebración que estuvo paralizada durante años con motivo de la prohibición de las autoridades de este país en tiempos pasados, surge de nuevo en esta localidad en el año 1982. Aparece de nuevo en el citado año con timidez, por desconocimiento de gran parte de los lugareños, de manera especial de la gente joven, alma y vida de las fiestas.

            Desde entonces hasta hoy, esta celebración se ha fortalecido de manera extraordinaria, y en sus desfiles se pueden presenciar trajes de verdadera calidad entre las muchas personas que participan en los distintos actos de estos días.

            El Pregón Infantil, desde el balcón de nuestro Ayuntamiento, abre las puertas del Carnaval, continuando con el Desfile Infantil. Después, en el mismo escenario, el Pregón Mayor, el Chupinazo y el Pasacalles Musical, siempre animados por agrupaciones musicales locales y foráneas. En el Concurso de Chascarrillos (Murgas), las críticas con sorna son aprovechadas por los participantes para la solicitud de elementos que mejoren la calidad de vida, así como para ensalzar o criticar a estamentos oficiales o personajes públicos por aquellos que hicieron bien o mal, o por aquello que no hicieron, amén de otros colectivos. Todo esto, envuelto en una respetuosa ironía.

            Animados Bailes de tarde y noche se suceden, con buenas orquestas que animan el desenfadado ambiente hasta altas horas de la madrugada, Desfile-Concurso de Disfraces, Fuegos de Artificio y estupendo ambiente, en medio del bello marco de esta ciudad. También se puede disfrutar de actuaciones de profesionales del mundo del espectáculo y, naturalmente, de elementos para la diversión infantil. Los Carnavales se cierran el día del luto, en el que, por la tarde y en la Plaza del Ayuntamiento, se celebra el Juicio de “El Sardina” y su posterior Entierro, siendo paseado en un ataúd que recorre las calles de la localidad, en medio de la algarabía de los asistentes, envueltos en “rezos” y “llantos”, con la correspondiente animación musical.

            Más tarde, y desde uno de los muelles del puerto, se tira al “muerto” a la mar, a la vez que los Fuegos de Artificio despiden estas fiestas.

Santoña (Santander-Cantabria): lo más famoso es el juicio en el fondo del mar, la quema y el entierro del besugo, que es llevado ante el tribunal por raptar a una sirena de la que se enamoró. Se hace una fiesta mora en la que todo el mundo se viste con ropa árabe, desfile de carnaval, romería y verbena.

Miguelturra (Ciudad Real-Castilla La Mancha): se celebra en cada casa, en cada calle y en cada bar, con gente enmascarada que busca conversación con visitantes y vecinos. Concurso de murgas y chirigotas, quema de la sardina. Reparto de chocolate y anís, concurso de fruta en sartén y reparto de caldereta. El martes es el día grande en el que las peñas dan de comer a todo el mundo. Se termina el miércoles con el reparto de limoná.

Cebreros (Ávila-Castilla León): tiene una larga tradición, en época de prohibición se celebraron bajo el nombre de Festivales de Invierno. Empieza con el pregón, seguido de traca y baile, el domingo desfile de carrozas y comparsas y el baile del Corro, el miércoles se entierra la sardina y el domingo de Piñata más desfiles y baile.

La Bañeza (León-Castilla León): es uno de los pueblos que consiguieron burlar las prohibiciones del régimen franquista. Su carnaval es famoso por las charangas, murgas, fanfarrias y sus insólitos desfiles. Se celebra la noche de las chispas, la noche de la Bruja, desfile de carnaval, entierro de la sardina y reparto de escabeche mientras se bailan jotas jaraneras. Pasacalles y charangas por todo el pueblo.

Hacinas (Burgos-Castilla León): la tarasca preside las celebraciones, tanto el domingo a la salida de misa como el martes (12 de febrero). El elemento más característico es un aramazón que manejan desde dentro cinco mozos y culmina en una calavera de asno de mandíbulas articuladas. Completan la nómina de personajes la curra (que representa una vaca, la sacan los niños, el domingo anterior) y los comarrajos (que lanzan serrín y, muy especialmente, molestos pelusos).

Toro (Zamora-Castilla-León): comienza el viernes con la gran fiesta de los años 60 en la que todos los habitantes de la localidad son transportados en el tiempo. El Sábado hay un concurso regional de coplas, donde murgas y particulares hacen una crítica mordaz de la vida política y social. El Domingo Gordo se celebra la tradicional Boda, cuyos participantes con trajes típicos, lucen sus mejores galas, acompañados por murgas, charangas y grupos. Las parejas pasean por las calles con el traje de viuda rica, ellas y con capa castellana y sombrero negro, ellos. El lunes hay un desfile infantil lleno de ilusión y fantasía. El martes de Carnaval se celebra el mayor y más espectacular desfile, con gran derroche de imaginación y colorido en sus disfraces y parodias. Y el miércoles de Ceniza, con el “Entierro de la Sardina” se despide el Carnaval, acompañado de plañideras, vestidas de riguroso luto.

Barcelona (Cataluña): inauguran el carnaval con una tradicional Butifarrada. Se celebran las rúas. Las agrupaciones disfrazadas salen a bailar a la avenida del Paralelo. Importante la rúa del sábado por la noche, es el día de las máscaras en la calle. Para finalizar el entierro de la sardina el miércoles de ceniza.

Sitges (Barcelona-Cataluña): con maravillosos disfraces llenos de imaginación y buen gusto.

Lérida (Cataluña): con gran rúa carnavalesca.

Reus (Lérida-Cataluña): con la batalla de los tomates y la del confeti.

Tarragona (Cataluña): con gran rúa carnavalesca y la del lucimiento el domingo. En fechas y poblaciones diversas. La provincia de Tarragona es famosa por sus fiestas de castellors en las que las mozos se suben a hombros de otros en un intento de construir la torre humana más alta. A cada torre que puede alcanzar los siete cuerpos de altura trepa un muchacho llamado anxaneta. Los castellors se ven en muchos pueblos, sobre todo en Vilafranca del Penedés y Valls.

Badajoz (Extremadura): es uno de los más alegres y coloristas de España.

Alconchel (Badajoz-Extremadura): carnaval.

Montánchez (Cáceres-Extremadura): los Jurramachos representan la propia esencia de la fiesta.

Verín (Orense-Galicia): con raíces en el Medievo y un acusado sentido de la fiesta. Se tiran harina unos a otros. Llevan vistosas máscaras, trajes estrafalarios y cencerros colgados en la cintura, y cada fiesta tiene su complemento gastronómico. Salen los cigarrons, que visten trajes de orígenes desconocidos, llevan un curioso tocado mitral y hacen sonar sin cesar los cencerros.

Laza (Orense-Galicia): como en Verín pero sin los cigarrons. El lunes celebran A Farrapada en el transcurso de la cual hombres y mujeres se arrojan barro y sustancias viscosas. As Formigas son hormigas hambrientas y excitadas con vinagre que meten en la ropa de los incautos. Los peliqueiros, personajes principales, ocultan su rostro tras una careta y, látigo en mano, imponen su ley por la calle. Concluye el martes con la lectura de un satírico Testamento del Burro y la quema de una efigie.

Viana do Bolo (Orense-Galicia): como en Verín pero con un desfile de gigantescos tambores.

A Guarda (Pontevedra-Galicia): entierro del pez espada.

Bandeira (Pontevedra-Galicia): representación de O Alto dos Xenerais.

Frontera (Hierro-Islas Canarias): carnaval de los carneros con personajes embadurnados de negro y cubiertos con pieles de cabra y carneros.

Teguise (Lanzarote-Islas Canarias): los Diabletes. Espectaculares máscaras.

La Palma (Islas Canarias): mogollones, rondallas y cabalgatas. La sardina se entierra en la playa de Las Canteras el sábado justo antes del séptimo y último mogollón.

Santa Cruz de la Palma (La Palma-Islas Canarias): el lunes una curiosa batalla de polvos de talco recibe a los indianos que regresan de las Américas portando jaulas con loros, baúles, gigantescos habanos, esclavos, leontinas y espejuelos, mientras la música caribeña no cesa de sonar. Las monumentales calles Dionisio O´Daly y Pérez de Brito soportan estoicamente a los empolvados, y su adoquinado tardará días en volver al estado original. A principios de los años sesenta, dos palmeras enamorados de sus fiestas, Yolanda Cabrera y Alfredo Pérez Díaz, empezaron a parodiar a los indianos, los emigrantes ricos que regresaban a la Palma, elegantemente vestidos con blondas y encajes, trajes de impecables linos blancos, coches descubiertos y niños de marinerito. En un principio, los polvos de talco estaban alejados de este cortejo decimonónico. A comienzos de los ochenta, Los Indianos se agregaron al programa oficial del Ayuntamiento, entremezclándose con la tradición carnavalera de los polvos de talco.

            En los Llanos de Aridane, los polvos de talco al igual que en el resto de la isla se tiran espontáneamente y por sorpresa, se conozca o no al sufrido espectador. En 1993 se incorporó al programa oficial de festejos la añeja tradición de las viejas, figuras dobles, una de ellas falsa, mitad viejas y mitad caballeros que simulan ir montados a caballotas sobre las viejas, y que bailan una polka grotesca compuesta por el palmero Juan García.

            Inundan, la señorial y adoquinada calle Real de Santa Cruz de La Palma, penetrando en sus intersticios, que tardarán día en liberarse de la blanca invasión. El Ayuntamiento de la capital palmera repartió gratuitamente en 1995 3000 kilos de polvos de talco, hace diez años fueron 600 kilos, lo que da medida del auge de la fiesta. El lunes de carnaval, “el que no quiera polvo, que no vaya a la era”, como dice el refrán. Cualquier que se acerque a la ciudad se convertirán en codiciada presa para los certeros lanzadores de polvos. Empolvarse es una vieja costumbre, no sólo ligada al carnaval; de hecho, algunas manifestaciones de alegría siguen e vez en cuando, adquiriendo idéntica  forma. Actos principales: Viernes, cabalgata anunciadora; Lunes, los indianos; Martes, día de las máscaras. Viernes, entierro de la sardina; Sábado, piñata; Domingo, carnaval infantil. Y todos los días verbenas populares.

Santa Cruz de Tenerife (Tenerife-Islas Canarias): el martes es la apoteosis con el coso (desfile) y el entierro el miércoles, pero la fiesta se alarga hasta el domingo con exhibición de coches antiguos y gran fin de fiesta. El entierro de la sardina se ha pasado al viernes en Santa Cruz y al sábado en La Laguna. En Puerto de la Cruz el desfile principal de Carnaval es el segundo sábado a primera hora de la tarde hasta las siete o así. Durante todo el día se supone que en Santa Cruz hay murgas y las peñas se divierten pero no vimos nada, parecen más fiestas privadas en los locales de las peñas, donde disfrazados cantan y beben. El segundo domingo es el último día y hay fuegos artificiales en Plaza España. Los niños se disfrazan sobre todo el segundo fin de semana todo el día. Los que buscan la juerga salen de noche, bastante tarde, hacia Santa Cruz en la guagua, donde ya es un cachondeo el recorrido.                       

Ajalvir (Madrid): pasacalles infantiles.

Alcalá de Henares (Madrid): pasacalles pirotécnico al que es recomendable asistir con gorra y ropa vieja, preferiblemente de algodón.

Alcobendas (Madrid): Carnaval con baile de la tercera edad, baile de máscaras, desfile de comparsas, fiesta infantil y entierro de la sardina cada día una cosa.

Alcorcón (Madrid): pregón, desfile de charangas, concurso de disfraces, gran baile de carnaval, entierro y quema de la sardina, fuegos artificiales.

Aldea del Fresno (Madrid):  fiesta de las mujeres.

Algete (Madrid): carnaval con cabalgata y baile de disfraces.

Alpedrete (Madrid): carnaval con bailes, concursos de disfraces, entierro de la sardina.

Ambite (Madrid): carnaval con pasacalles y disfraces.

Arroyomolinos (Madrid): entierro de la sardina, talleres, pasacalles.

Valdemaqueda (Madrid): miércoles de ceniza, patatas con bacalao en la plaza del pueblo.

Valdepiélagos (Madrid): desfile de disfraces por las calles.

Valdetorres de Jarama (Madrid): pasacalles, entierro de la sardina con refresco de limonada para todos los vecinos.

Valdilecha (Madrid): miércoles de ceniza con fiesta de disfraces, entierro de la sardina, chocolate y bizcochos para todos los asistentes.

Becerril de la Sierra (Madrid): concurso de disfraces, entierro de la sardina, charanga.

El Berrueco (Madrid): suelta de vaquilla (madera y papel), entierro de la sardina, disfraces.

Boadilla del Monte (Madrid): concurso de disfraces de adultos y pequeños, pasacalles brasileño, teatro, entierro de la sardina, mercado mozárabe.

Braojos de la Sierra (Madrid): máscaras y vaquilla.

La Cabrera (Madrid): actuaciones, desfile y concurso de disfraces, merienda con chocolate churros.

Cadalso de los Vidrios (Madrid): bailes de disfraces, concursos, entierro de la sardina.

Camarma de Esteruelas (Madrid): carnaval con entierro de la sardina, sardinada.

Canencia (Madrid): morandangos.

Carabaña (Madrid): baile de disfraces, sardinada.

Cenicientos (Madrid): carnaval con pasacalles, baile de disfraces.

Cervera de Buitrago (Madrid): carnaval con disfraces, correr la vaquilla.

Cobeña (Madrid): carnaval con pasacalles y limonada.

Colmenar de Oreja (Madrid): entierro de la sardina, concurso de disfraces.

Colmenar Viejo (Madrid): desfile más multitudinario de la sierra de Madrid. La comitiva carnavalesca sale de la piscina municipal y concluye en la plaza del pueblo donde hay verbena popular hasta la madrugada.

Colmenarejo (Madrid): bailes, concurso de disfraces, entierro de la sardina.

Collado Mediano (Madrid): concurso de disfraces y carteles.

Collado Villalba (Madrid): carnaval. Visitada.

Coslada (Madrid): desfiles, concursos y bailes de máscaras, entierro de la sardina con acciones teatrales, cremación de la sardina.

Cubas de la Sagra (Madrid): carnaval con desfile, concurso de disfraces.

Chinchón (Madrid): bailes y pasacalles.

Daganzo de Arriba (Madrid): carnaval.

El Escorial (Madrid): desfiles, pasacalles, baile de disfraces, talleres infantiles.

Fuenlabrada (Madrid): el día grande es el día del desfile. La comitiva sale del parque de la Paz y concluye dos horas más tarde frente al antiguo ayuntamiento.

Fuente el Saz de Jarama (Madrid): desfile, concurso, baile.

Getafe (Madrid): La ciudad sureña ha recuperado una tradición perdida en las últimas décadas; colgar de la fachada de la casa consistorial un Pingajo a modo de pelele grotesco, durante todo el carnaval. Además desfile de murgas desde la ermita de San Isidro con el condimento del típico reparto de zurra manchega, migas y limonada en la plaza de España.

Guadarrama (Madrid): concurso de carteles, pasacalles musicales y televisión, entierro de la sardina.

Hoyo de Manzanares (Madrid): entierro de la sardina.

Leganés (Madrid): el plato fuerte es el desfile que se inicia en la calle de Getafe y concluye en la glorieta de Rioja. Además concursos de disfraces y talleres de maquillajes y juegos en la plaza de Somoto.

Madrid-Distrito de Barajas: bailes, pasacalles, concursos de disfraces.

Madrid-Distrito de Centro: una gran cabalgata recorre el Paseo de la Castellana y hay fiestas en locales públicos y privados. Destaca el Gran Baile de Disfraces del Círculo de Bellas Artes, al que acuden famosos e intelectuales que llenan la planta noble de la institución. No hay que perderse el entierro de la sardina. Máscaras, disfraces y música de todos los estilos tomarán la ciudad desde hoy y hasta el próximo miércoles en un festejo en el que se darán la mano tradición y la modernidad La celebración arranca con el desfile de la comitiva del Carnamudni, formada por agrupaciones de diferentes países, que recorrerá las principales calles del centro hasta confluir en la plaza de la Villa, donde se leerá el tradicional pregón. Ya a las 20.00, don Carnal (personaje del El Libro del Buen Amor que simboliza los pecados de la carne y la lujuria) exigirá al alcalde la entrega de llaves de la ciudad. Después vendrá el pasacalle hasta la Puerta del Sol encabezado por dos tarascas tiradas cada una de ellas por seis caballos y seguidas por el Carnamundi.  El sábado por la tarde tendrá lugar el gran desfile de carnaval que recorrerá Cibeles, Alcalá, la Puerta del Sol y la calle Mayor. En él, se sucederán varios espectáculos de teatro de calle que irán acompañados por pasacalles, carrozas y las asociaciones vecinales y culturales inscritas en el certamen.

En la mañana del domingo no faltará el combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma. El punto y final lo pondrá la Alegre Cofradía del Entierro de la Sardina, que saldrá el miércoles (18:00) de San Antonio de la Florida para recorrer las plazas de san Pol de Mar y Marqués de Monistrol, la Puerta de las Moreras hasta llegar a la Fuente de los pajaritos. Visitada.

Madrid-Distrito de Ciudad Lineal: pasacalles, desfile de carnaval y concurso de disfraces, actuaciones musicales e infantiles, entierro de la sardina.

Bielsa (Huesca): Carnaval. Carnavales con ecos precristianos. La fiesta del carnaval belsetano no quedó interrumpida ni siquiera en tiempos de nuestra guerra civil, como queriendo dar testimonio de que un cordón umbilical profundo y telúrico une esta celebración a sus gentes más allá de cualquier contingencia humana.

            Casi como si de un desfile de alta costura se tratase, podemos ir descubriendo a los personajes que invaden Bielsa durante el tiempo de Antruejo. Primero, asustando a los chavales salen los protagonistas, las “Trangas”, con aspecto feroz y demoníaco. Llevan la cara negra de hollín, pieles de carnero, las cabezas adornadas con grandes cuernos  y unas varas o “trangas” de ahí su nombre genérico, con las que golpean el suelo para provocar algún antiguo rito de fertilidad de la tierra. Las o los Trangas completan su horripilante aspecto con unos dientes de patata, y todo el tiempo hacen sonar unos cencerros que llevan atados. Así, según la tradición, alejan a los difuntos que soltó el Oso, otro personaje del carnaval de Bielsa.

            Este animal, tótem del Pirineo, camina pesadamente sobre sus cuatro patas. Los hombres que lo representan visten embutidos en enormes sacos de hierba seca. Tienen que aguantar además los golpes de vecinos y forasteros, que a través del hostigamiento al animal pretenden expulsar simbólicamente al invierno, dejando paso a la primavera.

            La parte dulce y elegante del carnaval belsetano son las “Madamas” con sus blancos trajes decimonónicos adornados con cintas de muchos colores. Está también el “Caballé” una figura común a otras fiestas y lugares de España, y que es un joven que lleva sujeto por la cintura un caballo de cartón. Y cuando uno cree que ya nada puede sorprenderle aparece  el “Amontado” una especie de figura doble en la que una abuela carga sobre sus espaldas a un abuelo. Naturalmente al carnaval pirenaico de Bielsa acuden gentes de muchos lugares,  pero sobre todo de las cinco aldeas que rodean la villa , a saber: Javierre, Parzán, Chisagués, Salinas y Espierba. El lugar donde transcurre toda esta representación al aire libre es absolutamente grandioso. El valle de Pineta, con sus abetos, hayas y pinos, está además surcando por muchas pistas y senderos que conducen a balcones naturales o lagos.

            La culminación carnavalesca de Bielsa tiene lugar el domingo, cuando la figura de un muñeco hecho con paja y vestido de harapos es quemada ante todo el pueblo en el  balcón del Ayuntamiento. Cómo, dónde y quién construye cada año el muñeco es un auténtico secreto de Estado. Cuando el muñeco arde se distribuye vino y  torta entre los asistentes y comienza el baile. Así, al igual que el apalear al oso era una forma simbólica de despedir al invierno., la quema del muñeco carnavalesco viene a significar para los belsetanos la destrucción de las cosas malas y viejas. Es un acto de renovación a través del fuego, con la nieve como hermoso contrapunto. Aparición de disfraces y personajes como trangas, madamas, amontatos, galuchos, garretas y onsos en la población pirenaica de Bielsa.

San Juan de Plan (Huesca-Aragón): carnaval.

Gistaín (Huesca-Aragón): carnaval.

Plan (Huesca-Aragón) carnaval.

Campo (Huesca-Aragón): carnaval.

La Fueva (Huesca-Aragón): carnaval.

Miranda del Castañar (Salamanca-castilla León): A lo mejor porque no les gusta nada esperar a las mujeres de Miranda del Castañar, como el visitante no espabile un poco pueden sorprenderle en cualquier esquina y rebozarle con harina, lo mismito que un boquerón. Ya es Domingo de Carnaval y la cuadrilla se reúne par organizar la fiesta. Se limpian los corrales y las bodegas donde se va a convivir durante el carnaval. En la cena del domingo, la cuadrilla decide las compras a realizar para los tres días de la fiesta. Con los preparativos bajo control, el Lunes de Carnaval a las 8 de la mañana nadie duda en desayunarse unas perrunillas con aguardiente. Y entre bromas y charlas llega la hora de la comida, el momento de degustar el típico limón, una comida de más fuste que su nombre, lunes se compone de chorizo, huevos cocidos, escabeche, naranja y limón, todo eso bien aderezado con aceite y vinagre y servido frío.

            Suele transcurrir la tarde al son de la gaita charra y el tamboril, con los bailes típicos del lugar (charradas, sones, picados…). Si a mediodía se toma el limón, las cenas carnavalescas suelen ocuparse preferentemente del cordero asado o el cabrito cachifrito, que es la dieta habitual hasta el Miércoles de Ceniza, donde se vuelve al gesto ritual-gastronómico del limón a modo de despedida culinaria. Se pone el sol sobre Miranda del Castañar y es el momento en que sale por sus calles el Entierro de la Sardina, que finaliza con la degustación de las mismas, pero asadas. Luego hasta el amanecer habrá baile, dulces y aguardiente, porque está por llegar la vieja, fea y desdentada doña Cuaresma.

Madrid-Distrito de Fuencarral-El Pardo: Carnaval en barrio de Valverde con desfile de carrozas, charangas, animación.

Madrid-Distrito de Moncloa-Aravaca: entierro de la sardina.

Madrid-Distrito de Vicálvaro: baile de disfraces, concurso de disfraces, actuaciones musicales, entierro de la sardina.

Madrid-Distrito de Villa de Vallecas: pasacalles, verbena, actividades infantiles.

Manzanares el Real (Madrid): concurso de disfraces y entierro de la sardina animados con pasacalles.

Meco (Madrid): comparsa y entierro de la sardina.

Miraflores de la Sierra (Madrid): pasacalles, concursos, verbena, entierro de la sardina.

El Molar (Madrid): desfile, entierro de la sardina.

Los Molinos (Madrid): carnaval con charanga.

Montejo de la Sierra (Madrid): carnaval con vaquilla.

Moraleja de En Medio (Madrid): pasacalles, concurso de disfraces, verbena, baile de disfraces, entierro de la sardina.

Moralzarzal (Madrid): pasacalles, concurso de disfraces, baile de disfraces.

Móstoles (Madrid): pasacalles, entierro de la sardina, concurso de chirigotas de carnaval. El velatorio de una peseta gigante junto a la eterna sardina en una macrocarpa.

Navacerrada (Madrid): concurso de disfraces.

Nuevo Baztán (Madrid): entierro de la sardina.

Orusco de Tajuña (Madrid): entierro de la sardina, concurso de disfraces.

Paracuellos del Jarama (Madrid): pasacalles, actuaciones musicales.

Patones (Madrid): actuación musical, concurso de disfraces.

Perales de Tajuña (Madrid): pasacalles, baile de disfraces, entierro de la sardina.

Piñuecar-Gandullas (Madrid): vaquilla, entierro de la sardina.

Pozuelo de Alarcón (Madrid): concurso de disfraces, pasacalles con carrozas.

Puebla de la Sierra (Madrid): vaquilla y la bolarga.

Puentes Viejas (Madrid): vaquilla, disfraces.

Allariz (Orense-Galicia): salen los charrúas, personajes con ropa vieja que provocan a la gente.

As Ermitas (Orense-Galicia): En Viana do Bolo, uno de los más interesantes carnavales rurales de España.

L´Ametalla de Mar (Tarragona-Cataluña): carnavales.

Castrillo de los Polvazares (León-Castilla León): carnaval (sábado de Piñata).

Villafranca del Bierzo (León-Castilla León): carnavales.

Villa Nueva de los Infantes (Ciudad Real): Carnavales.

Garganta la Olla (Cáceres-Extremadura): Carnaval.

Peñíscola (Castellón-Comunidad valenciana): carnaval.

Vélez-Blanco (Almería-Andalucía): Carnaval.

Teguise (Lanzarote-Canarias): carnavales con diabletes que corren tras los cristianos cubiertos con máscaras de madera.

Rivas-Vaciamadrid (Madrid): concurso de comparsas y chirigotas, concurso de disfraces, pasacalles, entierro de la sardina.

Ohanes (Almería-Andalucía): destacan las brillantes comparsas y sus ingeniosas caretas. Esta fiesta se ha mantenido durante muchos años, incluso en los tiempos que estaba prohibida por la dictadura.

Rozas de Puerto Real (Madrid): baile de disfraces, entierro de la sardina.

San Fernando de Henares (Madrid): orquestas, baile de carnaval, pasacalles, entierro de la sardina, fuegos artificiales, sardinada popular.

San Lorenzo de El Escorial (Madrid): pasacalles, desfile de colegios, fiesta infantil, pregón carnavalero y charanga, baile de disfraces, zancudos, entierro de la sardina. Colabora la casa de la juventud.

San Martín de la Vega (Madrid): baile de disfraces, entierro de la sardina.

San Martín de Valdeiglesias (Madrid): pasacalles y baile de disfraces, entierro de la sardina.

San Sebastián de los Reyes (Madrid): desfile de disfraces con los miembros de la escuela de samba. Baile de la plaza de la Constitución, además con talleres y juegos para niños en la plaza del pueblo.

Santa María de la Alameda (Madrid) 918999012: en todos los núcleos de población con pantomimas, concursos de disfraces.

Los Santos de la Humosa (Madrid): entierro de la sardina, disfraces y pasacalles.

La Serna del Monte (Madrid): carnaval con vaquilla.

Soto del Real (Madrid): sábado de carnaval con pasacalles, animación infantil, música y baile, concurso de disfraces.

Madrid-Distrito de Tetuán: Carnaval. Manteo del pelele, un muñeco.


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Tielmes (Madrid): pasacalles, máscaras, chocolatada, entierro de la sardina.

Torrejón de Ardoz (Madrid): concurso de disfraces y chirigotas, desfile de disfraces, carnaval infantil el domingo, entierro y desfile de la sardina, fuegos artificiales. El ayuntamiento congrega en la plaza Mayor a más de una decena de sardinas con sus correspondientes deudos. En contra de lo que es  habitual en los demás municipios el sepelio será el domingo. Una carpa gigante instalada en la plaza Mayor protegerá del frío a quienes se acerquen a bailes y concursos.

Torrejón de Velasco (Madrid): desfile, pasacalles y chocolatada.

Torrelaguna (Madrid): pasacalles, entierro de la sardina.

Torres de la Alameda (Madrid): entierro de la sardina, máscaras.

Tres Cantos (Madrid): carnaval.

Epila (Aragón): es una de las pocas localidades donde la festividad más señalada es de índole profana, con los carnavales más vistosos de toda la provincia por los pintorescos trajes de sus mascarutas.

Velilla de San Antonio (Madrid): entierro de la sardina, pasacalles, baile y concurso de disfraces.

Villa del Prado (Madrid): pasacalles, actuaciones.

Villamanrique de Tajo (Madrid): baile de disfraces, entierro de la sardina.

Villanueva de Perales (Madrid): miércoles de ceniza con actos litúrgicos, imposición de la ceniza.

Villarejo de Salvanés (Madrid): desfile de carnaval, entierro de la sardina.

Zarzalejo (Madrid): pasacalles, regalos, baile de disfraces, parrillada.

Aguilas (Murcia): sus peñas y sus comparsas dibujan una fiesta donde no falta impresionantes carrozas y mucha juerga. Se hace un concurso nacional de cuervas (bebida de carnaval hecha con vino y restos de licores de la Navidad), batalla de huevos rellenos de confeti (batalla de los Cascarones) entre Don Carnal y Doña Cuaresma, baile de disfraces, desfile de comparsas y carrozas, desfile con los trajes del año anterior y quema de Don Carnal.

Lanz (Navarra): los personajes míticos de las fábulas tradicionales navarras cobran vida en las calles. Sólo se disfrazan los lugareños, surgiendo ritos preciosos cargados de simbolismo.  Sacan a la calle un muñeco gigante el Miel-Otxin que representa a un bandido. Todos los que llevan máscara le persiguen, se hace con él una hoguera y hay que bailar. El muñeco también se pasea con el caballo Zaldiko y Ziripot, un ser deforme embutido en un saco lleno de heno. Además los txansos (personajes enmascarados), armados con escopetas, disparan sobre el muñeco que es destripado y quemado por la noche con baile alrededor del fuego. Se desayuna callos con picante y cuajada.

Tolosa (San Sebastián-País Vasco): calderos, txistularis, toros embolados, pelota vasca y tamborradas en un carnaval que tiene su punto de participación en el txupinazo del Jueves Gordo. La fiesta se centra en sidrerías y casetas. También se hace la suelta del toro del aguardiente, el entierro de la sardina, y la tradicional alborada por la banda municipal.

Nerón (Huesca): Carnavales.

Bielsa (Huesca-Aragón): carnavales.

La Orotava (Tenerife-Islas Canarias): carnaval.

Los Realejos (Tenerife-Islas Canarias): carnaval.

Abejar (Soria): carnaval mitológico.

Icod de los Vinos (Tenerife-Islas Canarias): carnaval.

Covelo (Orense-Galicia): celebra uno de los carnavales más primitivos de Galicia. El martes de carnaval, una romería recorre el pueblo y la sierra, encabezada por un carro de vacas que lleva a los santos carnavaleros, Entroido y Entroida, a quienes siguen el rey, caballeros, danzantes, el justicia y el tonto.



Cádiz (Andalucía): El sentido del humor, la sencillez y el surrealismo del pueblo gaditano hacen de su Carnaval una experiencia que va más allá de lo estético. Los coros, las chirigotas, las comparsas y los cuartetos llevan tres meses preparándose ayudados por artistas populares. En el teatro Falla se celebra la final del concurso de agrupaciones de Cádiz.

            Arranca el fin de semana grande en la fiesta por excelencia de la capital gaditana pero el cansancio y el trasnoche no afecta a ninguno de los actos programados ese día. La primera cita la tendréis en la parte nueva de la ciudad, concretamente, en la zona de la Avenida de la Segunda Aguada, donde arranca a las dos de la tarde del sábado el primer carrusel de coros del año. Es el carrusel de puerta Tierra que podrán seguir a lo largo de esta vía de la ciudad, la avenida Lacave, la zona conocida como La Curva, y el barrio del Cerro del Moro, hasta el bar Manchao. Es una buena oportunidad para abrir el apetito de tangos y ver los primeros disfraces de las agrupaciones. Es el carnaval visto desde fuera del  casco antiguo, menos típico, pero que prepara para la gran fiesta nocturna. Se saborean los primeros sones carnavalescos y llega el momento de probar también algún plato de la tierra. Ese sábado, todos los bares y restaurantes de la ciudad cuelgan el cartel de completo, sobre todo a lo largo del paseo Marítimo, donde el menú cambia en función de la apetencia del consumidor, aunque destacan los pescados de la Bahía. Con el estómago lleno, llega el momento de pensar en el disfraz para la  noche. Hay muchas opciones. Venir con él preparado, bastante aconsejable para los poco amantes de la improvisación, adquirir uno a última hora en alguna de las muchas tiendas repartidas por la ciudad, desde Pepi Mayo o el Millonario, en el casco antiguo, a El Columpio o Disdán, en la avenida principal, sin olvidar la opción de los grandes almacenes. También por el centro se habilitan tenderetes para compás repentinas. Pero la verdad es que en Cádiz triunfan, sobre todo, los disfraces autofabricados, los compuestos en parte por ropas ya olvidadas, fondo de armario y objetos reciclados. Aquí vale el ingenio llevado al máximo, el surrealismo, sin censura ni moderación. Se valora la originalidad, aunque por las calles no falten  cada año los tradicionales indios y vaqueros, las alocadas animadoras con sus jugadores de rugby, los socorridos leñadores o el sin par payaso. Lo único prohibido acudir sin disfraz que está mal visto. Una vez vestidos, llega el momento de plantarse en la calle y la primera gran cita nocturna es el pregón del Carnaval en la plaza de San Antonio. En el mismo escenario se elegirá a la diosa del carnaval. Se trata de un evento más familiar pero que congrega a miles de personas en torno a un acto que está previsto que comience a las nueve de la noche, después e que el cortejo de los pregoneros y las ninfas haya circulado por las principales calles del casco antiguo desde el Ayuntamiento. El final del pregón es el comienzo de la fiesta grande. Marea de disfraces que se intensifica con la llegada de los últimos autobuses y trenes cargados de los visitantes más rezagados. El carnaval se extiende por todo el centro de la ciudad. Permanece en la plaza de San Antonio, se distribuyen por la calle Ancha y las plazas Minay San Francisco y se bifurca por Sagasta y El Palillero. Son las primeras ramificaciones por el corazón de la fiesta late desde las primeras horas de la madrugada en el barrio de la Viña. Cita ineludible, la calle de la Palma y el Corralón, donde cada bar coloca su barra de bebidas, bocadillos y tortillitas de camarones a precios relativamente económicos.

            Y  es que en el Carnaval no sólo hay que saber disfrazarse, hay que tener un master en sobrevivir a la “bulla”, la masiva concentración de personas que se mueve por las angostas calles de la capital gaditana. Desplazarse de una acera a otra puede ser un reto al filo de lo imposible en algunos momentos, por lo que se aconseja valentía y firmeza para llegar a la meta fijada. Lo mejor es dejarse llevar porque, por lo general, todos los que conforman el bullicio quieren llegar al mismo sitio, darse la mano entre los compañeros para no ir perdiendo las amistades por el camino y sobre todo, mantener el buen humor. Esto sí, nada de empujones, que está mal visto. Hay santuarios imprescindibles. El clásico, la casa de El Manteca. Entre el corralón de los Carros y la calle San Félix se encuentra el que es lugar de congregación y esquina de oro de la ciudad. El sábado de carnaval aquí no hay sitio ni para colgar el cartel de completo. Si hay suerte, hay que pedirse embutido servido en papel de estraza, convenientemente regado de buen vino. En la calle de la Palma, también otra cita especial se halla en el Mesón Ca Felipe, este día más abarrotado que nunca, sin espacio para esas cestas de mimbre, en las que, como reza muchas veces un cartel estratégicamente colocado, se exhiben pescados tan salerosos que han llegado a salir de extra en la película de Tiburón. Son paradas recomendadas en un itinerario que va por libre. Hay otras opciones más selectas, como alguna que otra fiesta privada, pero la esencia del carnaval gaditano se almacena en sus callejones y rincones, donde otro reto de esta noche es localizar a las charangas familiares y chirigotas bautizadas como ilegales, ésas que no salen en el Falla, que estrenan sus primeras letras entre el corro de multitud de curiosos. También se puede optar por el concurso de romanceros, pura tradición viva y  ejemplo claro del ingenio gaditano, que se celebra este día y cada año en el colegio La Salle. Y, mientras en las calles de la Viña, el ambiente se mantiene, en otra zona del  casco antiguo, cobra cada año más interés la carpa instalada en el muelle pesquero, un lugar para el copeteo y el baile, muy concurrido por los componentes de las agrupaciones oficiales. Para ellos, la entrada es gratis: para el resto, el precio supera los ocho euros. Y en ese ir y venir pasan las horas, se hace de día y la luz solar desvela los secretos de una noche de jolgorio. Llega el momento de los desayunos, chocolate, café y churros en los bares de los alrededores de la plaza de Abastos para reponer algo de fuerza. Se recomienda una ducha rápida, alguna que otra hora de sueño y cargar las pilas para disfrutar del carusel de coros, el auténtico, el que arranca alrededor del mercado y las calles aledañas. Ya sin disfraz, hay varios elementos aconsejables: gafas de sol, más que nada para demostrar o, al menos aparentar, que la noche del sábado se ha vivido con intensidad; un vasito colgado al cuello con un cordelito, elemento imprescindible para acogerse a la generosidad del gaditano y una nueva dosis de sentido del humor y paciencia. Enfadarse por la aglomeración o las esperas también está mal visto.

Seis reglas básicas: 1) busca el disfraz más original. Tu imaginación es el límite. 2) Deja el coche en casa y, si vienes desde Sevilla, desplázate hasta Cádiz en tren. Es divertido y te evitarás los problemas de aparcamiento. 3) No busques ambiente de Carnaval antes de las nueve o las diez de la noche del sábado. Hasta esa hora las calles estarán casi desiertas, porque la mayoría aprovecha para dormir una buena siesta antes de la fiesta. 4) Si eres poco amante de la “bulla”, el Carnaval no es lo tuyo. La noche del sábado es la más bulliciosa, especialmente a partir de las dos o las tres de la madrugada en las calles de la Viña. 5) Hazte con un pito de Carnaval y apréndete, al menos, el estribillo de alguna chirigota para poder corearlo con los amigos. 6) Ven dispuesto a pasar un buen rato. En Cádiz la tristeza no tiene cabida estos días. Es momento para disfrutar del buen humor.

            El carnaval de Cádiz es para reírse patas abajo si uno es capaz de traducir las letras tintadas de doble sentido, el habla andaluza, la música de la letra más que la letra misma, la forma de decir las cosas más que lo dicho, la elocuencia de lo absurdo, la seriedad de lo mamarracho. Una ciudad que ejercita todo el año la musculatura de la chispa y la música, donde hasta el más tonto hace relojes o compone un cuplé. Cientos de personas a la búsqueda de la fortuna de un tanguillo. Una tormenta de ideas que dura los 365 días del año. Una gigantesca operación triunfo en permanente competición por el ingenio, la música, la provocación, el disparate. Sin hacerse el gracioso, que es pecado imperdonable. Qué gracia, qué ocurrencia, qué finura.

            Ritmos populares en las formas, el cuplé, el tanguillo, la habanera, el pasodoble. Y dichos populares en los contenidos, la burla, la ironía, la crítica. El arte del disparate, el giro inesperado, la sátira con elegancia. Chirigoteros intérpretes de los sentimientos del pueblo, azote de los poderosos, látigo de curas y jerarcas. Desahogo popular. Hay autores, la mayoría, que emplean el arma del humor. Otros echan mano de la ironía. Y algunos dan rienda suelta a la rabia. “En Carnaval, enseñando los dientes como todos los años, como siempre arañaré a través de mi sombra, qué quieres si no tengo otra forma” canta.

            De las tablas del carnaval han salido cantantes y compositores como Martínes Ares, Los Caños y Andi y Lucas; humoristas como Paz Padilla y Manolo Mármol; guionistas como el Selu, el Yuyu y Javier Osuna, que trabajan con los Morancos o del Loco de la Colina y el Pelotazo. Más de 500 personas escriben letras y componen músicos en Cádiz, muchos graban un disco, que venden en sus peñas y al menos una docena de agrupaciones, las de más éxito, realizan giras todo el año por las grandes ciudades españolas. No es que vivan de ello, pero complementan bastante bien sus economías domésticas. El carnaval no es una industria, pero podría serlo a poco que los gaditanos se lo propusieran. Algunas empresas han nacido al calor de la fiesta, pero lo que predomina es, sobre todo, la actividad sumergida. El viernes que viene será la gran final del concurso de agrupaciones que desde el 22 de enero se celebra en el teatro Falla, catedral del carnaval. Son 26 días en los que unas 150 agrupaciones pasan por el escenario del Falla para someterse al veredicto del jurado. Cuatro modalidades concursan: coros, comparsas, chirigotas y cuartetos. Las más serias, a veces lacrimógenas, son las comparsas, que tienen 15 integrantes, con fama de guapos y buenos cantantes. Los coros son la ampulosidad y además de la obligación de cantar a cuatro voces, combinan contenidos serios y humorísticos. Lugeo están las chirigotas y los cuartetos, que pueden tener cuatro, tres o cinco miembros. Son el humor mismo. Los cuartetos se distinguen por escenificar una parodia que debe durar, como el resto de las actuaciones diez minutos.

            Letra y música son los dos elementos más destacados del carnaval de Cádiz. Ni la espectacularidad de los vestidos ni la elegancia refinada de las máscaras fueron nunca su fuerte. Si otra cosa caracteriza a la fiesta pagana que antecede a la cuaresma en Cádiz es su carácter popular y como tal espontáneo, libre, satírico. El desparpajo del pueblo llano, abierto y burlón que se venga de los agravios mediante la catarsis colectiva de todos los febreros. Un cachondeo muy serio.

            Si el motor del carnaval es el deshogo, su alma sería la vocación artística que todo gaditano lleva dentro. El solaz y la posibilidad de decir durante un mes lo que el resto del año hay que callar. El derecho al pataleo con música y gracia. Que hasta las verdades como puños se pueden decir con salero. Aunque el carnaval dura una semana, la ciudad entera lo vive durante un mes largo, y muchos gaditanos, casi todo le año. Los ensayos de las agrupaciones que van al concurso del Falla empiezan en septiembre con regularidad diaria. Triunfar en el Falla es una de las máximas aspiraciones de casi todo gaditano. El equivalente a salir por la puerta del Príncipe de la Maestranza para un torero.

            En Cádiz hay quienes sostienen que hay dos carnavales, ése del Falla y el toro de la calle, el de las agrupaciones “ilegales” que no se someten a las normas del concurso y disfrutan a cambio de toda la frescura y de la acidez. Los partidarios de la espontaneidad advierten que la sorpresa está en la calle porque la necesidad de largos ensayos de las agrupaciones que van a concurso les obliga a tener las letras y las músicas con mucha antelación. En agosto ya hay ensayos de algunas agrupaciones y cientos de gaditanos cosiendo el tipo, que es como se llama al personaje que cada cual encarnará este año. El tipo es algo más que un disfraz: anda a caballo entre el teatro y la murga. Así dan cauce a su musicalidad a la necesidad de expresar lo que sienten y a las vocaciones de actores que llevan dentro. Si el concurso atrae a unas 150 agrupaciones, la calle congrega a otras 60 o 70, que bajo el nombre de romanceros recorren las calles con su salmodia iconoclasta.

            La historia de Cádiz está escrita en estrofas sobre partituras de murga. Todo queda registrado en esta murga. Una crónica de los sucesos del año, más que lo inventan los letristas que no es poco. El mundo de la política está de capa caída, y ahora lo que pega fuerte es el universo marciano del papel cuché a la telebasura. A principios del siglo pasado aparecieron el la playa de la Caleta monedas de plata procedente quizás, de un naufragio y aquello quedó plasmado en el tanguillo de los duros antiguos del Tio de la Tiza, que dio forma a los coros; Manuel López Cañamaque, que sentó las bases de las chirigotas y Paco Alba, creador de las comparsas. Javier Osuna cree que las letras son el carbono 14 de Cádiz, porque no hay suceso importante que esté ausente del Carnaval desde final es del XIX. A pesar de haber sufrido una breve paréntesis durante la dictadura franquista. Como en todo el país, Cádiz vio prohibido su carnaval, aunque el pueblo seguía cantando, en voz baja, cuplés en las tabernas de confianza. La ciudad recuperó pronto el carnaval, en 1948, a raíz de la terrible explosión en agosto del 47 del  depósito de la Carraca, que segó la vida de incontables gaditanos

Alcaudete de la Jara (Toledo-Castilla La Mancha): La Soldadesca hace el ofertorio el martes de carnaval, destinándose la recaudación a las Animas Benditas.

Balsareny (Barcelona-Cataluña): Festa dels Traginers. Fiesta de los Arrieros, declarada de Interés Turístico. Empieza con la “torrada del traginer” (Pan tostado con ajo y vino con anís). El momento fundamental es, sin duda, la cabalgata, en la que desfilan gigantes y cabezudos, danzantes, jinetes, carrozas y un monumental cerdo semental. Por la tarde hay tres carreras: de caballos, mulos y asnos, y la jornada termina, con baile de sardanas en la plaza de la Iglesia.

Pons (Lérida-Cataluña): Festa del Ranxo: concurso de colles sardanistes. El lunes se recoge casa por casa los ingredientes que servirán para al día siguiente condimentar el Ranxo, que se reparte entre todos los asistentes.

San Fructuoso de Bages (Barcelona-Cataluña): Tradicional fiesta del arroz, que coincide con el domingo de carnaval.

San Sebastián (País Vasco): el dios Momo es recibido por miles de personas, con charangas, comparsas y carrozas. Las fiestas se prolongan desde el viernes anterior hasta el miércoles de ceniza.

Palma de Mallorca (Islas Baleares): Sa Rúa (fin de semana anterior a la Cuaresma): carnaval en Palma y por toda la isla con hogueras, disfraces y desfiles de carrozas. En Montuïri el Carnaval es denominado Darrers Dies (los  últimos días).

Porreres (Palma de Mallorca-Islas Baleares): la Cuaresma es motivo de celebraciones muy populares: la Festa de Sa Jaia Serrada, Abuela Cuaresma, suele representarse como una figura de anciana recortada en papel, con muchos pies, tantos como semanas tiene la Cuaresma; su marido es el Jai Carnal. A medida que pasan las semanas de la Cuaresma, los niños cortan uno a uno los pies de la vieja. El cuarto miércoles de Cuaresma se produce un juicio singular; un vecino disfrazado de abogado acusa y logra condenar a dos muñecos de trapo y paja; el Jai Carnal y la Jaia Corema. Esta última es cortada públicamente mediante una sierra  mientras que el Jai Canal es fusilado. No hace falta decir que éste representa el espíritu carnavalesco-festivo y su mujer las privaciones cuaresmales; con su habitual socarronería, el pueblo mallorquín los hace convivir y los condena a ambos.

Ibiza (Islas Baleares): Carnavales.

Sahagún (León-Castilla León): Carnavales.

Santoña (Cantabria):  El monte vigila pero el mar define. Define la vida y costumbres de los habitantes de Santoña, en cuyo Antruejo no se entierra una enjuta sardina, sino un gordo y opulento besugo. Porque érase una vez la historia de un funcionario del Ayuntamiento, apodado “el Litri”, al que se le ocurrió una murga carnavalesca en la que un besugo se enamora de una sirena y decide raptarla, razón por la que es apresado y llevado a solemne juicio en el fondo del mar.

            Por allí desfilan todas las especies piscícolas que entran en el puerto de Santoña y se venden en su mercado. No hay que olvidar que su actividad predominante es la pesquera y todo lo relacionado con ella, como la industria conservera. Pero además, el resto de actividades está relacionado con la pesca.

            El carnaval marinero de Santoña quedó interrumpido en 1934. Hoy plenamente recuperado, ha sido declarado de interés turístico nacional. Los personajes desfilan vestidos de distintas especies de peces, aunque no siempre fue así.

            Cuando llega el momento de prestar declaración se mencionan un montón de peces, algunos difícilmente reconocibles ya que se citan pro sus nombres locales. Siguen vivas las murgas y las comparsas, tanto en su modalidad de adultos como infantiles. Los chavales se agrupan bajo nombres como “los pezqueniñes”… Las murgas de los adultos, por su parte, hablan de programas de televisión, asuntos municipales y de los personajes populares. Santoña nos descubrirá si nos acercamos con el pretexto de su Atruejo, a quien fue ni más ni menos que un santoñés para la Historia: Juan de la Cosa, maestre y propietario de una de las tres carabalezas que descubrió las Américas, la Santa María. Como piloto, cartógrafo y codescubridor del Nuevo Mundo, además de autor del primer mapamundi, tiene su correspondiente monumento en Santoña. Con el arco del Hermanamiento, construido en 1990, Santoña ha querido unirse a la onubense ciudad de Palos de la Frontera, ya que ambos puertos tuvieron tanta importancia en la aventura americana.

            Desde siempre ha tenido Santoña un gran valor estratégico, comercial y bélico. Por esa razón podemos hoy contemplar varios fuertes militares como el de San martín, San Carlos y el de Mazo o Napoleón, un napoleón que valoraba tanto Santoña que deseó hacer de ella la Gibraltar del norte.  

Castro (Orense-Galicia): Pocos personajes tan atractivos, complejos y hermosos como el peliqueiro del carnaval de Castro. El domingo de Carnaval aguardan la salida de misa. Hasta ese momento, no suena une peliquerio por las calles, a partir de ese momento, casi no cesan de sonar. Llevan a la espalda seis chocas (cencerros), que acompañan sus carretas y sus rítmicos movimientos. Visten pantalón hasta la rodilla, adornada con 200 o 250 pandós (pompones), chaleco y chaquetilla corta, también profusamente adornados. Su cara la cubren con una máscara de hierática sonrisa, rematada con una especie de mitra redondeada en la que se pitan diversos tipos de animales. Ellos son los protagonistas; pero el resto de las gente de Castro no les van a la daga en cuanto a participación: Todas las tardes, entre el sábado y el martes, hay baile animado por gaiteros, a menudo ven amanecer.

Sardonedo (León-Castilla León): “El marido, cuando estuvo en la mili, lo trajo de Africa; y todos los años vienen a La Milla del Rey a buscar el gorro”, dice Marcelina Pérez Barrayo. Fue, a lo que parece, la gran novedad en Sardonedo. Y el torero, desde entonces, luce su gorro rojo de regulares, rematado por una borla azul. Nadie recuerda cómo era el anterior. El martes de carnaval salen en esta pequeña aldea leonesa dos toros, formados por sendos armazones de madera cubiertos de sábanas blancas. Se adornan con cuatro o cinco colonias, especie de lazos que antiguamente hacían las mozas y que ahora guardan de un año para otro. También llevan cerras (como unas barbas de hilo trenzado), que antes se ponían a las parejas de bueyes cuando había fiesta.

            El torero, por su parte, va vestido de blanco, con un pañolón de flores cruzándole el pecho y atado a la espalda. A la cabeza, el célebre gorro.

            Y en sus piernas, y en las de los mozos que, también vestidos de blanco, cargan con los armazones de los toros, las carreras interminables, las embestidas, las idas y venidas en el a menudo gélido anochecer leonés, en las que los apenas 300 habitantes de Sardonedo recuperan, siquiera por unas horas, el dulce sabor de la fiesta.

Alconchel (Badajoz-Extremadura): El maestro Caro Baroja, en su espléndido y definitiva obra El Carnaval, acudía a un trabajo publicado en 1884 para describir una celebración como ésta. “Consiste en ponerse los niños o jóvenes” decía entonces Sergio Hernándes de Soto, “alternando los sexos, formando círculo y a cierta distancia unos de otros y enviarse uno a otro un cántaro u otra vasija de barro cocido, que va dando vuelta al corro. Todos procuran recogerlo en el aire para que no se rompa”.

            Exactamente así (aunque participan también mayores) es el juego de el entregar, que se lleva a cabo el viernes siguiente al domingo de carnaval, iniciada, pues, la cuaresma, en Alcochel (badajoz). Para ello han estado recogiendo cántaros, alcancías y botijos de barro durante todo el año: cuando alguno sufre un desperfecto, las gentes de Alconchel (localidad de 2348 habitantes) lo guardan para el carnaval. Y produce mucha pena ver cómo ciertas piezas de la alfarería popular tradicional que, por su belleza, dan tentaciones e salvar, van a acabar en unos minutos, hechas añicos contra el suelo. Pero, así es la fiesta. Y tan arraigada está, que durante los largos años que estuvo prohibida hubo personas que fueron a la cárcel porque Alconchel nunca se resignó a perderla.

            Se forma el corro en la plaza, frente al Ayuntamiento, y empiezan a rodar treinta o cuarenta cacharros, uno tras otro. Entre los participantes hay algunos que van disfrazados, y todo el mundo lo pasa en grande. Al fondo sobre una loma, el viejo castillo templario de Miraflores observa todos sus movimientos. Actos principales: domingo: pregón y desfile por la mitad del pueblo. Jueves, día de la máscara, concentración en la plaza, desfile y premios a las más originales. Viernes, el entregar. Sábado desfile por la otra mitad del pueblo, baile de disfraces y a las 3 de la madrugada y hasta el amanecer entierro de la sardina con reparto gratuito de 50 kolos de sardinas asadas y arroba y medio de vino.

Arcos de la Frontera (Cádiz-Adalucía): no llegan a 30.000 habitantes, pero en la cabalgata que se celebra el sábado siguiente al carnaval pueden participar, fácilmente de diez a quince mil personas. La imaginación popular a la hora de disfrazarse constituye la base: el atractivo añadido lo proporciona la ciudad. En los duros años de prohibición, el carnaval se trasladó a los pagos de los alrededores (Las Viñas, Romeral, Descansadero...); allí, los chirigoreros y murguistas de entonces mataban el gusanillo, siempre pendientes de una voz: “Cuidado, que viene la guardia civil”. En 1984, la chirigota Los Pasotas de Bastos recuperó de nuevo las calles para la fiesta, que hoy se extiende también en forma de tablados, levantados en distintos puntos de Arcos y por los que el domingo de carnaval van desfilando las diferentes agrupaciones. Actos principales: primero ensayos generales de las agrupaciones abiertos al público. Después VII edición del concurso Sierra de Cádiz, al que acuden más de 30 grupos entre chirigotas, cuartetos y comparsas; el viernes 23 es la final. El 17, pregón y noche carnavalera. Domingo, tablados, Sábado, cabalgata y domingo piñata.

Valverde de la Vera (Cáceres-Extremadura): Carnaval. El miércoles es el día de la sardina.

Castilla León: El carnaval de la galleta.

Ciudad Real (Castilla La Mancha): la cabalgata se celebra por la mañana. Y a ella acuden de todas partes. Entre las agrupaciones más señeras figuran las de Villafranca de los Caballeros (Toledo) y, en la  misma provincia ciudadrealeña, Tomelloso, Torralba de Calatrava y Fernandocaballero.

            Constituye, para todos ellos, una ocasión de oro. Carrozas, comparsas, murgas y charangas invaden las calles de la capital, acompañadas, naturalmente, por miles de máscaras. La imaginación es ilimitada. Y un dato muy de agradecer: apenas se reproducen personajes lanzados a la fama por televisión. Lejos de los tópicos, muchos grupos representan divertidas escenas, como los que se pasan todo el desfile disparando contra un pim-pam-pum humano, o los  niños que, a una señal, componen una y otra vez un complicado rompecabezas cuyas piezas son ellos mismos. Actos principales: concurso de murgas, el sábado, el domingo al martes paseo de máscaras. Miércoles entierro de la sardina y gran baile de duelo. Domingo gran desfile de carnaval.

Tienen un rasgo común: las máscaras callejeras, personajes estrafalarios disfrazados con viejas prendas y telas sacadas de los baúles cuyo objetivo fundamental es el de no se reconocidos. También hay desfiles de agrupaciones y carrozas. Seguidillas, chotis, polcas, mazurcos, pasodobles, habaneras y valses, salidos de guitarras, bandurrias, laúdes y violines, tratan de abrirse paso en medio de músicas. Ciudad Real: la gran cita tiene lugar en la mañana del domingo de piñata. Hasta la capital acuden carrozas y comparsas desde muchas localidades de la provincia. Los aledaños del parque Gasset se concentran las agrupaciones. Allí poco a poco se va poniendo en pie  el gran tablado de la farsa, con parodias, citas de actuaciones e imaginativos disfraces. Durante la semana de carnaval hay concursos de murgas, comparsas y charangas, y el miércoles el entierro de la sardina, que culmina con una misiva sardinada.

Herencia: El domingo que empieza se llama domingo de las deseosas por las ganas que tienen de que empiece. Los protagonistas de la fiesta, además de las máscaras, llamadas chistosas o latosas e imposibles de identificar, son el perleé, traje a rayas azules y blancas, gorro del mismo color y látigo en mano con el que da latigazos al aire; los gigantes y cabezudos; las ginetas; parejas de niños disfrazados que representan diferentes gremios y la música de la agrupación Santa Cecilia. El martes e el día del Ofertorio y por la mañana hay en la parroquia un funeral de ánimas. Ese, fiesta de Animas, fue el nombre bajo el que se ocultó durante los años de la prohibición para poder seguir celebrándolo. Por la tarde hay un gran desfile.

Malagún: el pasacalles de las banderas de ánimas, al redoble de los tambores, es el elemento característico del carnaval de Malagón. Vestidos de negro, pañuelo al cuello y con las banderas rematadas por un colorista penacho de flores, del que penden cintas, la comitiva desfila el domingo, lunes y martes de carnaval. Hay también misa función de ánimas en la iglesia de Santa María Magdalena, ofrenda de las banderas al Santísimo, bailes y desfiles de mascarones callejeros. A finales de los años setenta comenzó una labor de recuperación de la hermandad de las ánimas, que desde antiguo (hay quien remonta la tradición al siglo XVII, aunque no existe testimonios escritos) rcorría las calles con sus  banderas y tocando el tambor.

Miguelturra: ¿A qué no me conoces? Será el lunes y martes próximos la expresión más repetida. Y la respuesta ha de ser necesariamente negativa. Solas, en pareja, en grupos, cubiertas con ropas viejas o con imaginativos retales, su presencia es sinónimo de festivo desconcierto. El domingo de piñata hay un gran desfile de murgas, comparsas y carrozas.

Almadén: se premian los mejores mascarones.

Calzada de Calatrava: máscaras que gastan bromas a los no disfrazados.

Daimiel: el martes las llamadas máscaras guarronas campan a sus anchas.

Manzanares: el sábado baile de ánimas.

Puertollano: concurso nacional de agrupaciones musicales.

Tomelloso: desfile de comparsas, peñas y grupos.

Ituren y Zubieta (Navarra): Son los más madrugadores de la comunidad, celebrándose la última semana de enero. El lunes, el zanpantzar-comparsas de vecinos ataviados con pellizas de ovejas, cencerros y gorros cónicos-de un municipio recoge al de otro, y el martes lo hacen al revés. Una fiesta ancestral y muy, muy estética.

Águilas (Murcia): Fiesta de interés Nacional que transforma la vida de esta ciudad durante unos días. Disfraces, máscaras y juergas nocturnas acompañadas de los famosos cascarones: huevos vacíos y rellenos de confetti que se arrojan unos a otros. Impresionante.

Tarragona (Cataluña): De orígenes romanos, cuenta con elementos indispensables, como los disfraces, el fuego y sobre todo, las típicas cocas de llaradons (chicharrones). La Rua, un desfile multitudinario que se celebra el sábado de carnaval, incluye algunos de los elementos más típicos de estas fiestas, como el toro de fuego o el dragón. Para concluir, un gran espectáculo pirotécnico. 

Isla Cristina (Huelva-Andalucía): Desde el 23 de enero, las calles de Isla Cristina volverán a ser el escenario de las fiestas más antiguas del municipio. El carnaval isleño cuenta con la participación de murgas y comparsas que, agudizando el ingenio, resumen con ironía y humor los acontecimientos más importantes del año. Y sobre todo hay fiesta, mucha fiesta.

Sitges (Barcelona-Cataluña): El Carrer del Pecat (Uno de Mayo) sigue siendo escenario de una riada interminable de gente que, prácticamente desde el domingo hasta el martes de carnaval- cuando se celebran las dos espectaculares rúas-, une la noche con el día.

Vilanova i la Geltrú (Barcelona-Cataluña): Carnestoltes regresó también en loor de multitudes en 1976, retomando la celebración una serie de características propias que siguen constituyendo sus señas de identidad. La batalla de caramelos protagonizada el domingo por las comparsas es, amén de la más dulce, la más conocida. La inmensa plaza se vuelve pequeña para acoger a miles de parejas, que hacen volar toneladas de confituras encerradas en brillantes envoltorios, en un espectáculo de avances y retrocesos lleno de color. Además el jueves 2 (dijous gras), una batalla de merengues librada por niños y adolescentes que nació casi por casualidad a comienzo de los años setenta. Por la noche el componente gastronómico se completa con la xatonada (escarola con bacalao, atún, anchoas, aceitunas y una picante salsa). Asimismo hay danzas de Vilanova a los sones de la cobla Mediterránea, coros críticos y comparsa del Vidalot, o escarnio con cereales.

Tarragona (Cataluña): lágrimas y fuego presiden el martes el adiós  al Carnaval en Tarragona. Antes, el sábado, en la rúa habrán participado algunas de los elementos tradicionales de las fiestas de la ciudad: ball de diables (baile de diablos), dratón, toro, víbria (cabeza y garras de águila, alas y cola de dragón, y senos de mujer) y mascaradas de los Estudiantes y de los Francolins. El reparto de esquelas por la Mascarada del Dol (perfectamente ataviados sus integrantes), acompañada por los Ministrers del Camp de Tarragona; la lectura del durísimo testamento por parte del notario real Lucifer, y, sobre todo, la quema de una inmensa bota, envuelta en el espectacular e interminable fuego de las distintas agrupaciones de diablos que se concentran en la plaza de la Font, protagonizan (“fins l´any que ve”) la despedida. Carnestoltes ha muerto. Viva en carnaval.

Agullana (Gerona-Cataluña): xula: merienda a base de tortillas con cansalada (tocino) y butifarra.

Banyoles (Gerona-Cataluña) pasacalles con grupos tradicionales (Cobla Pla de l´Estany y Grallers de Cornellá del Terri) y rúa.

Barcelona (Cataluña): Rúa, lectura del testamento y entierro de la sardina en la playa de Sant Sebastiá, seguido de sardinada popular y canto de habaneras pro las corales de la Barceloneta.

Caldes de Montbuí (Barcelona-Cataluña): desfile que culmina en la plaza Font del Lleó, donde grupos y comparsas leerán los esbroncs (versos satíricos).

Calonge (Gerona-Cataluña): Rúa, baile de la mujer, sólo ellas pueden ir disfrazadas y sacan a bailar a los varones. Sabádo, baile del hombre.

El Pla del Penedés (Barcelona-Cataluña): les torrades, pan tostado en la barsa de las hogueras, arenques y vino, en una celebración de más de 200 años.

Gerona (Cataluña): Dimecres Cendra (Miércoles de Ceniza), entierrro de la sardina.

Isona (Lérida-Cataluña): Festa de la Guixa, el martes, con reparto multitudinario de escudella.

La Pobla de Segur (Lérida-Cataluña): Viernes escudella popular, martes, entierro de la sardina.

Lérida (Cataluña): jueves, dijoux grass (jeuves gordo); degustación de tupina, a base de lomo, longaniza, y costilla de cerdo. Sábado, rúa, Miércoles, entierro de la sardina y sardinada.

Lloret de mar (Girona-Cataluña): viernes, baile de los hombres: todos, disfrazados y con la cara tapada. Domingo, rúa y baile de mujeres, disfrazadas y con la cara tapada. Miércoles, lectura del testamento, garbanzos y arenques para todos, y entierro de la sardina. Sábado, baile de las viudas.

Palamós (Gerona-Cataluña): sábado, rúa: una de las más espectaculares de Cataluña. Domingo, carrozas y comparsas. Martes, entierro de la sardina y sardinada en la playa. Miércoles, Ball de la Dona, al que las mujeres acuden disfrazadas, mientras los hombres deben ir “bien vestidos y elegantes”.

Ponts (Lérida-Cataluña): martes, fiesta del ranxo, que se elabora en unas 60 ollas donde se van cociendo carne de cerdo, de ternera y de cordero, fideos, arroz, pollo, butifarra y otros ingredientes, repartidos en 6000 raciones. La víspera, pasacalles para recoger la viandas o, dinero.

Reus (Tarragona-Cataluña): sábado, guerra de tomates en la plaza del Mercadal y rúa. Domingo, rúa matinal y batalla de confeti. Martes, duelo, rúa y quema de los restos del carnaval. Miércoles, entierro del brazo (olvidado).

Rialp (Lérida-Cataluña): martes, calderada (la víspera, la plega o regocida) bailes tradicionales de la Passa y L´Esquerrana.

Roses (Gerona-Cataluña): domingo, desfile de disfraces. Lunes, arrossada popular, al anochecer, cortejo mortuorio del difunto Carnestoltes, bordeando la playa y entierro de la sardina, después lectura del testamento y baile. Más de 200 años de tradición.

Solsona (Lérida-Cataluña): domingo, tronada por sus afamados trabucaires, Ball de L´escaldat, llegada de Carnestoltes,

Solsona (Lérida-Cataluña): domingo , tronada por sus afamados trabucaires, Ball de l´Escaldat, llegada de Carnestolestes, sermón de carnaval y baile de gigantes. Martes, carrefoc (pasacalles de fuego): Miércoles, velatorio del difunto, procesión, entierro y fuegos artificiales.

Tárrega (Lérida-Cataluña): sábado apocalíptica aparición del Rei Carnestoltes, rúa. Domingo, “funerales infernales”, lectura de las últimas voluntades y quema del difunto. La rúa podrá ser seguida por internet. www.tarrega.com

Torelló (Barcelona-Cataluña): mercado de los disfraces ya utilizados. Viernes, desfile de señoritas. Sábado, rúa. Miércoles, entierro de la sardina.

Vidreres (Gerona-Cataluña). Mares, sardanas, desfile de carrozas y comparsas y reparto del ranzo, para que el domingo se han recogido viandas y dinero.

Águilas (Murcia): Cascarones de huevo rellenos de confeti armarán en fiestas el sábado de carnaval a las respectivas cuadrillas de Don Carnal y Doña Cuaresma. Después de recorrer la ciudad, reforzar el ánimo con unos vasos de cuerva y enzarzarse en una sonora disputa dialéctica, acabarán organizando una incruenta batalla en la plaza del Ayuntamiento.

Almiruete (Guadalajara-Castilla La Mancha): Desde la sierra del Ocejón descienden el sábado por la tarde los botargas- fáciles de identificar por su atuendo de faja, mantón, cencerro y máscara de escayola- y las mascaritas, personajes femeninos de aspecto más dulce y bonachón. Tras descargar sobre los curiosos kilos de pelusas y confetis, compartirán con aquéllos las chacinas del buen porco.

Avilés (Asturias): El acto central es el Descenso del Galiana- una empinada calle del casco antiguo de la villa-. Una colorista y variopinto cortejo de vehículos bajan la calle sobre un tapiz de agua y espuma. La peculiar carrera acaba en la plaza de la Merced. La cita es la tarde del sábado de carnaval.

Bélgida (Valencia-Comunidad Valenciana): las comparsas animadas por los sonidos de la dulzaina, amenizan el sábado de carnaval una fiesta cuyo punto álgido se alcanza en el acto de l´enfarinada: los jóvenes, al tiempo que éstas tratan de pintarrajear el rostro de aquéllos. Luego, al atardecer, bailarán todos juntos la tradicional danza de Bélgida.

Bielsa (Huesca-Aragón): Los carnavales más antiguos de todo el Alto Aragón cuentan con la presencia de unos curiosos personajes: los trangas. El sábado por la tarde, cubiertos con pieles de carnero y luciendo un tiznado rostro, estos seres diabólicos muestran una falsa dentadura que han confeccionado con trozos de patatas. El símbolo del carnaval es el Cornelio, un pelele que acabará su corta existencia el domingo 5 de marzo en la hoguera que consumirá la fiesta.

Cadalso de los Vidrios (Madrid): En esta localidad madrileña se mantiene la costumbre del Carnaval de Ánimas. Al son de gaita y tamboril, los hombres parten hacia sus puestos de caza. Al anochecer del sábado, las piezas cobradas se subastan en el cajón de las ánimas, para, con los fondos recaudados, pagar misas, entierros para los difuntos que no han dejado posibles, obras de caridad...

Ezcaray (La Rioja): El jueves previo al sábado de carnaval se celebra el Jeuves de Todo cenando la tradicional tortilla de chorizo. La tarde del sábado carnavalero, después de celebrar un vistoso pasacalles en el que la chiquillería del pueblo juega un papel destacado, las mujeres del pueblo invitan a chocolate y mostachones (bizcochos).

Llamas de la Ribera (León-Castilla León): La tarde del domingo de carnaval, madamas y guirrios –los habitantes de la fiesta con gorros de papel de seda adornados de lores y rematados con abanicos-invaden las calles del pueblo, tiñéndolo todo con el colorido de sus indumentarias: máscaras de papel, vejigas de cerdo, cencerros, llamativos abanicos... Primero bailan (ellas) y tratan de golpear a la concurrencia (ellos). Luego, para acabar, todos volverán a ser amigos frente al tazón de chocolate y la bandeja de frisuelos.

Palma de mallorca (Mallorca-Islas Baleares): Lo importante es disfrazarse y atravesar, de punta a punta, la playa del Arenal de Palma de Mallorca. Así es como cientos de niños y adultos participan en el pasacalles del martes de carnaval. Al acabar- el punto final del recorrido está en la plaza de la Iglesia de Can Pastilla-esperan refrescos, cocas y humeante sardinada.

Sanlúcar de Barrameda (Cádiz-Andalucía): Durante los días que dura el carnaval, las calles de Sanlúcar de Barrameda resuenan en chanzas y cánticos. Y es que las diferentes agrupaciones, a las que dan nombre el número de sus componentes y el tipo de instrumentos utilizados, no paran de dar realce a una fiesta que tiene en la manzanilla a una de sus inspiradores indiscutibles.

Santa Cruz de la Palma (La Palma): el Día de los Indianos, el lunes de carnaval recuerda a los emigrantes que regresaban enriquecidos de América. Colonos vestidos de blanco a la usanza cubana; criados que, portando grandes maletas y jaulas de loros, lanzan polvos de talco a todo aquel se pone a tiro... todo el mundo cabe en esta fiesta. Típicas de estos días son las sopas de miel, elaboradas a base de azúcar de caña, almendras y pan duro.

Santoña (Cantabria): La tarde del domingo de carnaval y ante un escenario en el que se ha recreado el hábitat marino, fiscal y abogado acusador proecsan a un besugo pro haber mantenido relaciones con una sirena. Absuelto por la sala, el pez acaba muriendo apenado por las recriminaciones de aquélla.

Unanua (Navarra): Los mamoxarros son unos seres extraños que, haciendo tintilear los cencerros que cuelgan de su cintura, invaden el martes de carnaval este pequeño pueblo navarro para correr en pos de chicuelos y visitantes (en realidad, persiguen a todo aquel que no viste como ellos: sombrero con cintas de colores, pieles de oveja y vara de madera). En otros pueblos del valle del Ergoyena alargan el jolgorio marchando de ronda por los caseríos de la comarca.

Viana do Bolo (Orense-Galicia): las coloristas comparsas de los foliones, el domingo por la mañana, son el elemento característico de este carnaval de origen casi tan remoto como las deliciosas androllas –embutido a base de costillas adobadas- que lugareños y visitantes consumen por arrobas esos días.

Villaneuva de la Vera (Cáceres-Extremadura): Este carnaval gira en torno al Peropalo, un pelele de negro traje, relleno de paja y cabeza de madera. Durante las fiestas, los mozos pasearán a aquel. Repetidas veces, pro las calles del pueblo y entre coplillas. La tarde del martes de carnaval, con las gentes del pueblo luciendo traje tradicional , los quintos aúpan al Peropalo a lomos de un burro y lo acusan de Judas. La sentencia se repite una y otra vez: a la hoguera.

Zalduondo (Álava-País Vasco): este pueblo alavés tiene su propio pelele de carnaval: el Markitos. Algunos vicios, después desmontarlo en un carro y mostrarlo pro las calles. Lo conducen hasta la plaza. En este lugar, tras se acusado de cursar delitos, morirá en una hoguera el domingo por la tarde. Antes, un pastor parodiará el salvamento de su rebaño ante el peligro del oso.

Orense (Galicia): Los caminos, las aldeas, las calles, las encrucijadas, el dulce paisaje orensano se pueblan estos días de fantásticos personajes. Es el Entroido, y a su llamada acuden boteiros, peliqueiros, cigarrons, felos, pantallas, madamas, payasos... que corren, bailan, azuzan, golpean, tañen bombos y primitivos instrumentos, critican y sobre todo viven intensamente un carnaval que se mantuvo en muchos lugares aún en los peores tiempos de la prohibición franquista.

Aquí, los carnavales no se celebran ni se festejan: se corren. Y en esas correrías entran en juego también las hormigas, los farrapos, el fuego, la harina y los testamentos. Para vivirlos hay que andar ligero de equipaje: ropa y calzado cómodos y a ser posible, viejos: sonrisa amplia, paciencia, capacidad de sorpresa, respeto, atención. Pero, sobre todo, espíritu abierto: los carnavales nacieron para alterar, para criticar, para subvertir, para poner patas arriba-unos días, un paréntesis- el orden (¿el desorden?) establecido. Que es, como todo el mundo sabe, una de las maneras más sutiles de conservarlo.

Castro: El carnaval se vive el domingo entre carreras, persecuciones, suaves latigazos, hogueras, pasodobles a los sones de los gaiteros y mazorcas de maíz puestas a secar.  Trajes y máscaras de peliqueiro.

Laza: La pelica (látigo que manejan) les dio nombre: peliqueiros. El sonido de las chocas, o cencerros, avisa de su aparición. Si es corriendo, todo el mundo anda a ponerse a buen recaudo; si con los pies en el suelo, a su alrededor se genera una gran expectación por sus curiosos movimientos. Visten pantalón hasta la rodilla, muy adornado, al igual que el chaleco, y la chaquetilla; grandes pañuelos cubren su espalda. Pero el elemento que les caracteriza es, sin duda, la máscara de sonrisa petrificada y mirada hueca, rematada con una suerte de mitra en la que aparece, pintados, diferentes animales. Personajes respetándose intocables temidos y queridos, su elegante presencia contrasta con otros elementos de este carnaval que se celebra de domingo a martes: la farropada (los farrapos, basta telas empapadas en aguas sucias, se descargan sobre cualquiera que se ponga a tiro); las enormes  hormigas transportadas en sacos que se reparten a diestro y siniestro; a morena, hombre cubierto con armazón de vaca, que no deja de embestir, y el testamento del burro (personas e instituciones bajo la lupa de la sátira), con el que culmina la fiesta.

Maceda (Ourense-Galicia): Los felos andan de acá para allá el sábado de carnaval, por prados y caminos, metiéndose con la gente (llevan un bastón en la mano), provocando sonrisas cómplices, mierdas evocadoras, guiños de nostalgia por la juventud perdida. Son esperados y bienvenidos en Castro de Escuadro, Pías, Xinzo da Costa, Varxela, Vilardecás, Tiora, Sarreaus y Carguizoi. Las gentes de esta Galicia interior rural no detienen sus quehaceres: los felos les encuentran en plena faena; si acaso, es el sonido de las chocas el que les advierte. Su vestimenta, elegante, se completa con una máscara de madera en la que no faltan los animales pintados: dicen que son los que andan pululando por la sierra de San Mamede, que constituye el paisaje.

Verín: El cigarrón es la misma máscara que en otros pueblos de la comarca de Monterrey denominan peliqueiros. El ayuntamiento ha organizado un Obradoiro do Cigarrón, donde muchos llevan ya tres meses haciéndose su propio traje. El disfraz más tradicional y multitudinario es el capuchón, tras el cual resultad irreconocible la personalidad del que lo porta: de eso se trata. Los curiosos, especialmente si no van vestidos a tono con la fiesta, se ven inmersos en lluvias de harina, polvos de talco o confetis; también puede caer, el domingo y el martes de carnaval, al aunque otro suave latigazo de los cigarróns.

Viana do Bolo: Al desfile del domingo de carnaval en Viana acudirán este año los foliones de Fardelo, Vilarmeao (danzan girando con bastones en alto), Quintelo de Edroso, Punxeiro, Grixoa, Fornelos de Cova, Buxan (su carnaval es uno de los más interesantes y participativos) y Tameirón, además del de Viana, cuyo sonido, machachón, procede de enormes bombos y azadas. Los espectadores boteiros llevan una alumbicada y  vistosísima vestimenta, con cientos de metros de tiras de seda y máscaras de manera rematadas por pantallas que pueden medir más de un metro de alto y pesa  hasta 15 kilos: por algo se protegen la nariz antes de colocársela.

Vilariño de Conso: La cita es el domingo, cuando se concentran los grupos procedentes de Conso y San Cristobo (van juntos), Mormentelos (uno de los foliones) más incansables y espectaculares: los jóvenes se hacen sus propias máscaras), Castiñeira (el lunes reciben la vista de Mormentelos: esos son los mejores momentos de la fiesta), Xagoazoso y Val de Conso, además de los anfitriones.

Xinzo de Limia: La celebración se prolonga desde el domingo fareleiro (tres antes de carnaval, con batallas de harina) hasta el de Piñata, entrada ya la cuaresma. De domingo a martes de carnaval aparecen las pantallas, singulares personajes con patalón y blusa blancos, botas negras, pañuelo rojo al cuello, cascabelesa la cintura, capa y una máscara que representa a un demonio con cuernos, rematada por una especie de gorro frigio. En sus correrías dan enormes saltos y hacen aletear las vejigas infladas que llevan en la  mano.

Requeixo-vidueira: Detrás de las celebraciones de verdad hay, siempre, nombres y apellidos. Aquí era Carlos Macía, que murió en 1997 con 36 años. Su hermano Ulpiano tomó el testigo. Así murió la disputa de Requeixo: el era el autor del texto, beligerante, reivindicativo: “ahora, hacemos sólo lo tocado, los bombos y todo eso. Somos unos 20 vecinos. La visita a Vidueira se mantiene: El anfitrión aquí sigue siendo Aquilino Pérez Prieto. El encabezaría la comitiva cuando devuelvan la cita, el sábado por la noche: sólo llevaremos la ronda y el permiso: boteiros, payaso y máscara. El martes de carnaval en Manzaneda nos reuniremos de muchas aldeas y ahí haremos la disputa.    

Las Palmas de Gran Canaria (Islas Canarias): El Carnaval se concentra en el parque de Santa Catalina, cercano a la playa de las Canteras, donde son frecuentes los baños de amanecida y se clausura la fiesta, de luto rigurosa entre lágrimas y llantos esperpénticos, en el Entierro de la Sardina. La verbena de la Sabana son citas al aire libre que la víspera del martes de Carnaval llegan a su apogeo.

Santa Cruz de la Palma (Islas Canarias): El desfile de los Indianos inunda de blanco el paseo marítimo; blanco de los disfraces con los que se recrea la vuelta a la isla de los emigrantes de América, y blanco de las toneladas de polvos de talco que se lanzan unos contra otros los participantes.

La Frontera (Hierro-Islas Canarias): La Salida de los Carneros presenta a jóvenes del pueblo vestidos con zaleas y muchos cascabeles embistiendo a chicas y chicos del pueblo, simbolizando la fertilización de las primeras y el contagio de la virilidad a los segundos.

Teguise (Lanzarote-Islas Canarias): Los diabletes salen a la calle en el momento menos esperado con grandes máscaras provistas de largas lenguas y una fusta de cuero de cabra con la cual golpean sin perdón a los huidizos vecinos y visitantes.

Almiurete (Guadalajara-Castilla La Mancha): Botargas, personajes vestidos con polainas, mantón, cencerros y máscaras.

Arrecife (Islas Canarias): Carnavales.

Ciudad Real (Castilla La Mancha): Carnavales.

Santoña (Cantabria): Carnaval.

Vilanova i Geltrú (Barcelona-Cataluña): Carnaval.

Villarrobledo (Albacete-Castilla La Mancha):  Carnaval.

Vinarós (Castellón-Comunidad Valenciana): Carnaval.

Alija del Infantado (León-Castilla León): el sábado de Carnaval  los jurrus se enseñorean de una localidad Ilana y espaciosa, con un castillo-palacio de los Duques del Infantado; iglesias románicas de San Verísimo y San Esteban, y el puente de La Vizana. Las máscaras son horrendas. Van vestidos de blanco llevan cencerros y portan en las manos delgadas varas.

Caleta de Sebo (La Graciosa, Canarias): La murga femenina Las Chinchetas, creada en 1992, se encarga de dinamizar.

Cobres (Pontevedra-Galicia): madamas y galanes recorren el municipio bailando a las puertas de las casas y recibiendo los donativos de sus moradores.

Llamas de la Rivera (León-Castilla León): Los guirrios y madamas se recuperaron en 1992. Los primeros con camisas y calzones de lino blanco y máscaras rematadas con abanicos cuya apertura acompaña sus movimientos.

Mecerreyes (Burgos-Castilla León): El gallo centro de la fiesta, ahora es de trapo. El zarramaco vela por la seguridad del gallo, mientras los mozos intentan robarlo.

Oimbra ( Ourense-Galicia): El día de bodegas es el lunes de entroido. El martes se dedica a os fachucos, suerte de antorchas con las que se prende el muñeco de paja que representa el carnaval.

Velilla de La Reina (León-Castilla León): El Antruejo. Es de los más famosos y visitados de la provincia por el profundo carácter popular y tradicional que conserva del antruejo rural que se celebraba en la Edad Media. Los gurrios, los toros y otros muchos personajes de muy arcaico y dispar origen, toman el pueblo durante el domingo de Carnaval.

Alhama de Granada (Granada-Andalucía): El carnaval de máscaras. Sus vecinos se atavían con ropas antiguas y desfasadas, se cubren el rostro con trapos para no ser reconocidos y gritan cambiando la voz "Uy qué torpe, que no me conoces". Y cómo no, murgas y comparsas junto a las máscaras y mascarones.

-Cuarto domingo de cuaresma:

San Joan (Palma de Mallorca-Islas Baleares): la Festa des Pa i es Peix. Conmemora el milagro cristiano de la multiplicación de los panes y los peces. Se celebra el cuarto domingo de Cuaresma en la muy próxima ermita de la Consolación y durante el oficio religioso se obsequia a los asistentes con pequeñas coques, panades y casques (pastelillos), con incisiones alusivas a la liturgia de este milagro.

- Cuando florecen los Almendros:

Salamanca (Castilla León): Fiesta del Almendro. Se celebra en la Fregeneda esta Fiesta, cuyo atractivo principal es cruzar el río Duero en barca, pasando la frontera a Portugal.

- Fines de semana:

Burgo de Osma (Soria-Castilla León): jornadas de matanza. Son las fiestas del “Buen Yantar”. Se trata de degustar las maravillas gastronómicas castellanas, sorianas  y burgalesas a base de productos del cerdo. El rito de la matanza es amenizado por dulzaineros. Durante estas jornadas se celebran el Día de la Ciudad, el Día de las Castillas, el Día del Gremio Chacinero, El Día de los sorianos...

- Día del árbol:

Berzosa de Lozoya (Madrid): matanza y plantación de árboles, degustación de productos típicos de la matanza, actuaciones musicales, actividades culturales.

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Bagá (Cataluña): fiesta del arroz. Los productores ofrecen degustaciones de arroz combinado con verduras, carne o pescado y marisco.

Sant Fruitós del Bages (Cataluña): fiesta del arroz.

La Fregeneda (Salamanca-Castilla León): allá por cuando todas los valles estallan en la blanca o rosada floración de los almendros, tiene lugar un día de celebración y hermanamiento: el Día del Almendro. En febrero o marzo, en la fecha que la naturaleza decida, esta fiesta anunciará la llegada de la eminente primavera, en aquellos lugares en los que la privilegiada condición climática de su entorno favorece el avance de la citada estación. En torno al muelle de Vega de Terrón, donde el Duero abandona las tierras españolas, tiene lugar un día de convivencia con el  vecino reino de Portugal, celebrándose comidas campestres y otros festejos que incluyen el concurso literario de la Flor del Almendro.

Borredá (Cataluña): matanza del cerdo.

Vic (Cataluña): la cocina del cerdo. Después de la matanza viene el momento de probar los embutidos o los guisos.

Jesús (Tortosa-Cataluña): feria del aceite de las tierras del Ebro.

Calafell (Cataluña): fiesta del xató.

Cubelles (Cataluña): fiesta del xató.

El Vendrell (Cataluña): xatonada popular.

Sant Pere de Ribes (Cataluña): xatonada popular.

Sitges (Cataluña): día internacional del xató.

- Febrero /Marzo:

Cunit (Cataluña): fiesta del xató.

Navarra: javierada.

Mecerreyes (Burgos-Castilla León): Ahora es todo el pueblo, chicos y chicas, grandes y pequeños, los que se constituyen en cuadrillas de marceros o marzantes y salen a las 12 de la noche del último día de febrero en el pueblo burgalés de Mecerreyes, a cantar las Marzas. El pueblo se llena en la oscuridad de muchas voces distintas, divididas en dos cuadrillas, que se colocan en unos lugares ya determinados por la tradición. Unos y otros se responden con sus cantos, que constan de 64 coplas. El frío y la negrura de la noche se combaten con unas “tambaras” (hogueras) que dan luz y calor en la dura noche “guileta” (término con el que se conoce a todo lo relacionado con la localidad). Unirse a las voces de los habitantes de Mecerreyes y cantar las Marzas produce el especial placer de estar repitiendo un rito visceral muy unido a la naturaleza. Las letras de estos cantos comienzan pidiendo licencia para poder entonarlos: con la licencia de Dios y la del Señor alcalde, queremos cantar las Marzas, sin hacer perjuicio a nadie…

            Luego siguen unas coplas que invocan a la naturaleza: esta noche entrará marzo de la media noche abajo, cuando el labrador redobla sus afanosos trabajos. Tras de marzo entrará abril, con las flores relucir. Tras abril entrará mayo, con las flores relumbrando…

            A estos versos siguen otros sobre la juventud y el amor: levantaos damas de esas blandas camas abriréis los cofres, nos daréis castañas… Se termina la relación con unas coplas de despedida:

Aquí terminan las Marzas si hay defectos, perdonad, adiós todos, hasta otro año, en que se repetirán.

            Antaño en Mecerreyes era la cuadrilla de “Los Mozos” dirigida por su alcalde o mozo mayor, la que organizaba y participaba en los cantos marceros. Nadie más que ellos  salía  a la calle esa noche y los demás se conformaban con escuchar desde la ventana, sobre todo las muchachas, porque sus novios o pretendientes les dedicaban coplas. En la actualidad es posible que las Marzas hayan perdido algo de solemnidad, pero han ganado en alegría y participación. Son también una buena excusa para volver al pueblo y reencontrarse con familiares y amigos.

-Último día de febrero o primero de marzo: en varios municipios de toda Cantabria. Las Marzas. Cantos típicos que anuncian la cercanía de la primavera.

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