Leemé

viernes, 6 de junio de 2014

Romeo duerme fuera de casa





La primera noche sin él llegué tarde a casa porque salía tarde de trabajar. Eso y el café mañanero hicieron que me costara dormir. O tal vez los nervios de ser la primera noche sin mi hijo. El caso que hasta las 2:30 no pegué ojo y luego me levanté pronto porque en el continente donde estaba Carlos se hacía de noche y si le quería ver despierto tenía que madrugar. Después la mañana fue acelerada. Una llamada para ver si todo marchaba bien. Había pedido leche de mamá con un sollozo, pero se le pasó pronto. Y luego chequear internet y prepararme para despedir los colores de mi casa de Tabernillas. Casualidades de la vida, perdía los colores que le había puesto cuando me independicé a la vez que mi hijo se independizaba por una noche de su mamá. Para seguir con las causalidades fui a ver Tú y yo al cine, una historia sobre un niño que no quiere abrirse a la vida y se esconde del mundo engañando a sus padres durante una semana. Un poco lo que le pasa a Romeo a pequeña escala con su tema de la caca. Llegué por la tarde a recogerle a casa de los abuelos y ni se inmutó. Me dio un beso en la boca por cumplir y siguió a lo suyo, diciendo que quería ir al parque de los patos. Y allí fuimos como si nada hubiese ocurrido. Fue en el verano pasado, a punto de cumplir los tres años.

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