Leemé

martes, 30 de septiembre de 2014

Romeo habla con papá


 

Ayer vi Boyhood, una película que muestra los momentos en la vida de un niño de los 6 a los 18 años. Sin que Romeo haya llegado aún a esa edad, hubo cosas que me recordaron a él. Habiendo pasado ya esa edad hubo cosas que me recordaron a mí. La magia del cine.

Me gustó una escena en la que el padre va en coche con sus hijos y les pregunta qué tal, para que le cuenten algo de sus vidas. Los niños responden que todo bien, poca cosa, sin entrar en ningún tipo de detalles. El padre se queja, no quiere una relación así con sus hijos, quiere saber más de ellos. El hijo le dice que él también quiere saber más de él. Aparte de que vivieran separados, se percibía una falta de comunicación entre unos y otros, una falta de fluidez en este sentido, como si en la rutina de sus días no se contemplara el hablar.

Tengo miedo de repetir los mismos esquemas vividos de niña con mi hijo. En mi casa, los momentos de la comida se compartían con el telediario. Yo no veo el telediario, pero creo que mis sentidos no están al cien por cien con mi hijo cuando comemos, cuando le escucho…

Hace poco le oí hablar con su papá. Daba gusto oírles hablar desde el salón. Creo que hablaban del día que habían tenido cada uno, con todo lujo de detalles. Me encantó.

Ayer Romeo me contó que un amigo de su escuela había perseguido a otro con un “gralluno”. Ni él ni yo sabemos lo que es, pero nos reímos hablando e imaginando lo que podía ser.

1 comentario:

Victor Vallejo dijo...

Son los detalles de la vida que uno se da cuenta cuando suceden. En un sermon luterano que escuché hace un par de años, ese ministro nos dijo de la triste realidad del paseo de familia en el coche a unas vacaciones. Estaban todos los pasajeros con sus tabletas, etc. sin conversación. Todos en sus mundos, sin tomar en cuenta el uno al otro que estan presentes en persona y sin embargo de cierta manera se estan ignorandos. Me parece que los hábitos son importantes de establecer temprano en las vidas de los hijos, sino esto puede pasar. Me alegro de Carlos y Romeo y luego siempre esta contigo Macarena -el de hablarle :D