Leemé

lunes, 13 de octubre de 2014

Romeo me da un beso


 

Ya apunté en este blog que Romeo besaba:    http://macarenamenasantos.blogspot.com.es/2012/11/romeo-besa.html. Ahora quiero hablar de los besos que Romeo me da. Tengo apuntado que el primer beso que me dio fue el 11 de mayo del 2012. Desde entonces no han cesado los besos. Al principio me sorprendía mucho por el historial que tiene mi familia. Aunque mezclado con el de la familia de Carlos, ahora no me extraña el resultado. El caso es que Romeo desde que se levanta hasta que se acuesta me propicia besos y más besos. Ya desde la cama, desperezándose, busca mi cara para darme un beso en la mejilla, primero en una y luego en la otra. Tiene que ser así siempre. Y si yo no muevo la cara, me la mueve él. Me agarra la nariz como si fuera el timón y me planta un beso en la mejilla que falta. Luego a lo largo del día van cayendo más besos: en la despedida en la puerta de "Momo", en la recogida de "Momo", en otras despedidas y en otras recogidas, cuando leemos juntitos un cuento, cuando le cojo en brazos porque está cansado o porque sí, cuando está comiendo y le apetece darme un beso, cuando se le están cerrando los ojillos por la noche, o por nada, porque sí…  Mi sola presencia le incita a darme un beso. Un trozo de mi carne al descubierto, aunque no sea la cara, también. No ocurre lo mismo con su padre. Es como si se recargara con los besos que me da y así pudiera continuar con sus quehaceres. También me gusta pensar que todos los besos que no me han dado, que echo en falta de mis padres, me los da mi hijo, que son para rellenar ese hueco. Una vez más mi hijo me regala vida.

2 comentarios:

Victor Vallejo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Victor Vallejo dijo...

Gracias por compartir. Lindas experiencias. Esto lo va aprendiendo Romeo, por medio de su Madre. Que siempre sea asi :D