Hay cosas que no me cuadran del mundo.
Por ejemplo, que se trabaje para el dinero y no por dinero. Que el dinero sea
el que rige la vida y no al revés, es decir que la vida decida el dinero que tienes.
Hace poco le dije a mi doctora
que había recibido una encuesta por correo electrónico sobre una cita con el fisioterapeuta cuando todavía
no he ido. Es más, llevo esperando meses para que me den cita. Me llamaron para
confirmar si me seguía doliendo y a raíz de aquella llamada la encuesta. La
doctora me confesó que eso lo hacen los hospitales privados porque cobran por
paciente. Las encuestas, las citas para nada, etc, (https://www.instagram.com/p/DCWVhmJqsVu/)
son una manera de acumular esos pacientes. Antes de esta conversación le tuve
que convencer para que me atendiera sin cita. Yo había ido a acompañar a mi
pareja y así aprovechaba para preguntarle sobre mi cita sin cita aún. Me costó
porque me dijo que cualquier consulta requería cita. Estaba en un centro médico
público. He leído en un artículo que ahora el interés de los hospitales no es
curar sino tener pacientes para ganar dinero.
Trabajamos por dinero, pero también para curar a enfermos, recoger la basura, organizar eventos, vender entradas de cine… Sin embargo, encuentro que sólo el dinero es motivo de trabajo. Cuando me operaron de cáncer de mama escuché a una enfermera decir que estaba allí por el dinero que iba a cobrar, que, “si no, no estaría allí ahora mismo haciendo lo que hacía” (curando a un enfermo). En la reunión de puertas abiertas de FP en el Instituto de mi hijo no dejaban de señalar las especialidades donde más dinero se ganaba. Cuando le preguntaban a mi sobrino que quería hacer de mayor respondía que ganar mucho dinero.
Tanto se ha perdido este horizonte, pienso, el de trabajar para algo para lo que vales, te sientes bien, te gusta..., que veo el dinero como la causa única del trabajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario